Confetur: 4 riesgos de modificar la composición del Fontur
La Confederación Nacional de Turismo (Confetur), a través de su presidente Rudesindo Moreno, planteó los riesgos que implica modificar la composición de la Junta Directiva del Fontur en detrimento de la representación gremial.
Confetur se sumó a los comentarios, críticas y amplia polémica que ha causado en el sector la iniciativa del Gobierno Nacional que busca modificar la composición de la Junta Directiva del Fondo Nacional de Turismo, por vía de incrementar la participación del gobierno en detrimento de la representación gremial.
Mediante sendas cartas al presidente de la República, Gustavo Petro, y a la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Morales, la confederación que cobija a alrededor de 1.600 micro y pequeños prestadores de servicios turísticos calificó la iniciativa como inconstitucional —“al desconocer el principio de participación efectiva en la administración de los recursos parafiscales”— y antidemocrática, pues limita la representación de los verdaderos aportantes del sector.
La misiva recuerda que la esencia del Fondo radica en que quienes lo nutren con sus contribuciones económicas puedan orientar y decidir, con criterio técnico, sobre el destino de los recursos. “Excluir a este segmento sería negar el espíritu mismo del cambio social que usted ha liderado”, expresa Rudesindo Moreno, presidente de Confetur, en su mensaje al presidente Petro.
Para Confetur, en línea con lo que han expresado los otros gremios del turismo, modificar esta naturaleza para dar mayoría al Gobierno Nacional significaría un grave riesgo para el sector:
1. Desnaturalización del Fondo.
Se corre el peligro de que Fontur deje de ser un instrumento gremial y sectorial, convirtiéndose en una caja de recursos a disposición del gobierno de turno, con decisiones coyunturales y no necesariamente técnicas
2. Pérdida de legitimidad.
Al reducir la voz y el voto de los gremios aportantes, se debilita el vínculo de confianza entre los empresarios y el Fondo, lo que afectaría la credibilidad del sistema parafiscal.
3. Riesgo de politización.
El turismo requiere planeación de largo plazo y continuidad en sus estrategias. El predominio gubernamental podría someter las inversiones a intereses de coyuntura política.
4. Impacto negativo en las comunidades.
Gran parte de los recursos de Fontur se destinan a fortalecer destinos con potencial, pero sin capacidad propia de financiar su desarrollo turístico. Esa inversión estratégica solo ha sido posible gracias a la autonomía gremial en la orientación del gasto.