Qatar Airways reprograma su aterrizaje en Bogotá

La aerolínea anunció una nueva fecha para su llegada a Bogotá y Caracas, destinos que compartirán una misma ruta hacia Doha.

Qatar Airways volvió a mover la fecha del estreno de su ruta triangular Doha-Bogotá-Caracas-Doha. Lo que en mayo se presentó como un hito histórico —la primera conexión de una compañía aérea del Golfo con Venezuela y un nuevo enlace directo entre Bogotá y Oriente Medio— acumula ya dos aplazamientos y hoy tiene como nueva fecha de lanzamiento el 4 de noviembre de 2026.

A pesar de esta reprogramación, Qatar Airways ha mantenido el vuelo con dos frecuencias semanales, miércoles y domingo:

El primer tramo, Doha-Bogotá, cubre más de 8.260 millas en poco más de 16 horas, uno de los vuelos más largos de la red de Qatar Airways. Tras una escala comercial en Bogotá, la aeronave continúa a Caracas y regresa directamente a Doha sin escalas intermedias. Con esta incorporación, Caracas y Bogotá se convertirán en los destinos 15 y 16 de la aerolínea en el continente americano.

Las razones de la reprogramación

El anuncio inicial, hecho en mayo de 2026, fijaba el 22 de julio como fecha de inicio de operaciones, con dos frecuencias semanales —miércoles y domingo— operadas con un Boeing 777-200LR. A comienzos de julio, la aerolínea corrió esa fecha por primera vez al 2 de septiembre como consecuencia los dos sismos registrados el 24 de junio de 2026 en Venezuela, que causaron daños las instalaciones y una de las pistas del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal puerta de entrada aérea a Caracas.

Aunque la terminal reabrió operaciones el 24 de agosto, lo hizo con apenas un 35 % de su capacidad habitual, un margen que la aerolínea consideró insuficiente para sostener un vuelo de largo radio con las frecuencias y el volumen de pasajeros y carga previstos. Ese cuello de botella operativo fue el que llevó a Qatar Airways a postergar por segunda vez el debut de la ruta.

A ese problema puntual en Maiquetía se suma un antecedente: 2026 ha sido un año particularmente accidentado para la operación global de Qatar Airways por cuenta del conflicto en Oriente Medio. Entre febrero y marzo, la escalada bélica entre Irán, Estados Unidos e Israel obligó al cierre intermitente del espacio aéreo de varios países del Golfo, forzando a la aerolínea a suspender por completo sus operaciones en más de una ocasión y a mantener, durante semanas, un esquema de vuelos reducido. Esta situación, que inevitablemente genera un desgaste operativo y financiero, explicaría la decisión de la aerolínea de actuar con cautela y esperar certeza total para el inicio de una ruta nueva.