Más de tres de cada cuatro agentes de viajes a nivel mundial ya incorporan inteligencia artificial a sus procesos de venta, aunque en las Américas la adopción muestra un ritmo más moderado.
La inteligencia artificial comienza a transformar con fuerza el trabajo de las agencias de viajes, aunque la disponibilidad de precios competitivos y consistentes continúa siendo uno de los factores decisivos a la hora de concretar una reserva. Así lo revela un nuevo estudio global de Amadeus realizado entre más de 750 profesionales de venta de viajes, que analiza la evolución en el uso de sistemas de distribución, inteligencia artificial, contenido hotelero y herramientas publicitarias.
Uno de los principales resultados muestra que tres de cada cuatro agentes ya utilizan inteligencia artificial como parte de sus herramientas comerciales, principalmente para investigar alternativas, comparar contenidos, elaborar recomendaciones y mejorar la productividad.
Sin embargo, existen diferencias importantes entre regiones. Mientras Asia-Pacífico presenta algunos de los usos más avanzados, en las Américas el proceso avanza con mayor cautela: un 35% de los agentes consultados en la región aseguró que todavía no utiliza inteligencia artificial como apoyo para sus ventas. El dato es relevante para América Latina, donde agencias tradicionales, compañías de gestión de viajes y plataformas digitales enfrentan el desafío de incorporar nuevas herramientas tecnológicas en un mercado cada vez más competitivo.
A escala mundial, entre las aplicaciones de IA que ganan espacio aparecen los sistemas conversacionales, como ChatGPT, Copilot y Gemini, además de las herramientas automatizadas para buscar tarifas y generar itinerarios. Estas últimas son utilizadas por alrededor del 29% de los agentes encuestados.
Los profesionales también identifican áreas donde esperan un mayor aporte de la tecnología, entre ellas las recomendaciones de precios, oportunidades de venta adicional, selección de hoteles, inspiración de destinos y comparación de contenidos.
Pese al avance tecnológico, el estudio concluye que hay un factor que continúa siendo prácticamente innegociable: la paridad tarifaria. El 94% de los agentes considera altamente importante encontrar precios consistentes entre distintos canales. Más significativo aún, un 63% afirma que optaría por reservar otro establecimiento si detecta diferencias en las tarifas ofrecidas por un hotel. Esta presión convierte la estrategia de distribución y precios en un aspecto especialmente relevante para hoteles y cadenas que buscan fortalecer sus ventas mediante intermediarios, incluidos los mercados latinoamericanos.
Al mismo tiempo, los sistemas globales de distribución (GDS) mantienen un papel central. El 43% de los agentes a nivel mundial declara utilizarlos más que hace dos años. En las Américas, esa proporción alcanza el 42%. En promedio, los profesionales consultan estas plataformas más de seis veces al día y permanecen conectados durante cerca de ocho horas, confirmando su peso dentro de las operaciones comerciales de las agencias.
El contenido también se ha convertido en un elemento clave. Un 90% de los agentes utiliza las descripciones proporcionadas por los hoteles para comparar establecimientos y realizar recomendaciones a sus clientes. A esto se suma la sostenibilidad. El 88% considera que este aspecto es relevante para los viajeros al momento de elegir un proveedor, señal de que las credenciales ambientales comienzan a integrarse de manera más habitual en el proceso de decisión.
La publicidad dentro de los sistemas de distribución también influye. Cerca de dos de cada tres agentes afirma que estos anuncios pueden modificar su comportamiento de compra y uno de cada cuatro reconoce haber reservado un hotel directamente después de visualizar una promoción. Entre los principales incentivos aparecen las ofertas exclusivas para usuarios de GDS, mencionadas por el 57%, seguidas por la garantía de paridad tarifaria, con 36%, y beneficios de fidelización y resúmenes de opiniones de clientes, ambos con 34%.




