Un nuevo informe sobre las tendencias del turismo italiano destaca el crecimiento de destinos del sur del país, con Reggio Calabria, Bari, Tropea y Monopoli entre los más dinámicos. La gastronomía, las experiencias culturales, la mayor conectividad aérea y los viajes fuera de temporada están transformando el mapa turístico de Italia.
Italia está experimentando una transformación en las preferencias de los viajeros internacionales. Aunque Roma, Milán, Venecia y Florencia continúan entre los destinos más reconocidos, otras ciudades y regiones comienzan a captar una atención creciente, especialmente en el sur del país. Así lo revela el informe All Italian Data 2026, elaborado por The Data Appeal Company y Mabrian, que analiza el comportamiento turístico a partir de millones de registros digitales, opiniones de viajeros, conectividad aérea y otros indicadores de la industria.
El estudio identifica a Calabria, Puglia y Basilicata como tres de las regiones con mayor protagonismo entre los destinos emergentes, reflejando una tendencia hacia experiencias que combinan patrimonio histórico, gastronomía, naturaleza y localidades menos presentes en los circuitos tradicionales. Uno de los principales hallazgos es que nueve de los quince destinos emergentes identificados en Italia se encuentran en estas tres regiones del sur un indicador de la creciente diversificación geográfica de la actividad turística.
Reggio Calabria, Bari y Tropea encabezan las nuevas tendencias


El ranking de destinos emergentes se elaboró a partir del crecimiento de las reseñas de alojamientos publicadas en plataformas de viajes online, comparando el período comprendido entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 con septiembre de 2023 a agosto de 2024.
Reggio Calabria, situada en el extremo sur de la península italiana, encabezó el listado con un incremento del 52,5 % en el volumen de reseñas. La ciudad, ubicada frente al estrecho de Mesina, combina atractivos culturales, paisajes costeros y una ubicación estratégica para quienes desean explorar Calabria y el entorno del mar Jónico.
En segundo lugar aparece Tirano, en Lombardía, con un crecimiento del 51,5 %, una localidad que funciona como punto de acceso a itinerarios ferroviarios panorámicos por los Alpes. Bari, capital de Puglia, ocupó el tercer puesto con un aumento del 33,6 %, consolidando su presencia entre los destinos que muestran mayor dinamismo en las plataformas turísticas. La ciudad se ha convertido en una alternativa para descubrir el sur italiano a través de su centro histórico, su tradición gastronómica y su cercanía con localidades costeras.
Tropea, en Calabria, registró un crecimiento del 27,8 %, mientras que Monopoli, en Puglia, alcanzó el 22,4 %. También aparecen entre los destinos emergentes Brindisi, con un alza del 14,1 %; Polignano a Mare, con un 11,1 %; Lecce, con un 9,7 %; Matera, con un 9,3 %; y Otranto, con un 8,8 %.
Puglia y Calabria amplían las posibilidades de recorrer Italia



El crecimiento de ciudades como Bari, Monopoli, Polignano a Mare, Brindisi, Lecce y Otranto refleja el interés por una región que combina playas, pueblos históricos, arquitectura y gastronomía. Puglia, situada en el llamado tacón de la bota italiana, ofrece recorridos que permiten conectar diferentes localidades, desde el litoral del Adriático hasta los paisajes rurales del interior. Entre sus atractivos se encuentran los centros históricos, las construcciones tradicionales y una cocina basada en productos locales, elementos que permiten desarrollar circuitos turísticos más allá de las grandes ciudades.
Calabria, por su parte, aparece como otro de los territorios con creciente visibilidad. Reggio Calabria y Tropea destacan en el informe, mostrando el potencial de una región conocida por su litoral, sus pequeños pueblos y su patrimonio cultural. En Basilicata, Matera continúa despertando interés gracias a su singular paisaje urbano y a los históricos Sassi, conjuntos de viviendas excavadas en la roca que forman parte del Patrimonio Mundial de la Unesco.
El avance de estos destinos puede representar nuevas oportunidades para los operadores turísticos que buscan desarrollar itinerarios alternativos, combinando ciudades consolidadas con experiencias menos convencionales.
Roma y Milán mantienen el liderazgo turístico

Pese al crecimiento de las ciudades emergentes, Roma y Milán continúan ocupando un lugar central en el turismo italiano. Según el informe, ambas concentran conjuntamente el 43,6 % de los asientos aéreos disponibles con destino a Italia durante el período analizado. Roma representa el 24,3 % de la capacidad aérea, mientras que Milán reúne el 19,3 %, confirmando su importancia como principales puertas de entrada para los viajeros internacionales.
Además, la capital italiana mantiene su protagonismo cultural. El Coliseo, la Fontana di Trevi y el Panteón ocupan los tres primeros lugares entre las atracciones con mayor volumen de contenido digital analizado. Sin embargo, las diferencias de crecimiento muestran un escenario más diverso. Mientras Bari registra un aumento del 33,6 % en reseñas de alojamientos y Bergamo crece un 11,4 %, destinos tradicionales como Venecia, Florencia y Nápoles presentan disminuciones en ese indicador. Estos cambios no significan necesariamente una reducción equivalente del número de turistas, pero sí muestran modificaciones en la actividad registrada en las plataformas digitales.
Las experiencias que más interesan a los viajeros

La gastronomía continúa siendo uno de los grandes atractivos de Italia y aparece como un componente fundamental en la experiencia turística. De acuerdo con el informe, las actividades culturales representan el 48,8 % de las reseñas vinculadas con experiencias de viaje, seguidas por las gastronómicas, con un 21,3 %. Las experiencias de naturaleza concentran el 16,7 % y las actividades de turismo activo, el 13,3 %. Sin embargo, cuando se analiza la satisfacción de los visitantes, la gastronomía alcanza la calificación más alta, con 9,7 puntos sobre 10, superando al turismo activo, que obtiene 9,3; las actividades culturales, con 9,2; y las experiencias de naturaleza, con 9,1.
El informe también destaca a varias ciudades del sur por presentar una combinación equilibrada de actividades culturales, gastronómicas, de naturaleza y turismo activo. Entre ellas aparecen Trapani, Enna y Messina, en Sicilia; Salerno, en Campania; y Lecce, en Puglia.
Otra de las tendencias identificadas es la progresiva reducción de la dependencia de los meses de verano. El estudio señala que Italia registra una tasa de concentración turística estival del 58,7 %, inferior a la de Grecia, con 72,9 %, y Croacia, con 79,1 %, aunque todavía superior a la de España, que alcanza el 52,8 %. La posibilidad de distribuir los viajes a lo largo del año representa uno de los principales desafíos para los destinos italianos.
En este escenario, los eventos culturales, deportivos y profesionales adquieren una importancia creciente. Durante 2025, el 60,2 % de los eventos analizados se realizó fuera de la temporada de verano, concentrando el 58,2 % de la asistencia esperada. A ello se suma una mejora de la conectividad aérea durante los períodos de menor demanda, especialmente gracias a la expansión de las compañías de bajo costo.
La diversificación estacional también cobra relevancia frente a las olas de calor, que comienzan a influir en la percepción climática de los visitantes. Según el informe, el indicador de percepción del clima registró una leve disminución durante el verano de 2026, una tendencia que podría favorecer el interés por viajar durante primavera y otoño.
Las perspectivas de conectividad aérea constituyen otra de las novedades para el turismo italiano. Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, la capacidad aérea hacia Italia alcanzó los 141,5 millones de asientos disponibles, un crecimiento del 5,1% respecto del período anterior. El informe también registró un incremento del 7,3% en las reservas aéreas realizadas a través de sistemas globales de distribución. Para el período comprendido entre septiembre de 2026 y marzo de 2027, las proyecciones apuntan a un crecimiento del 11,8% en la capacidad aérea hacia el país. Entre los mercados con aumentos previstos se encuentran España, con un 22,8%; Polonia, con un 13%; y Estados Unidos, con un 12,1%.




