Las convocatorias sindicales y sociales previstas en siete países europeos podrían incidir en la movilidad y el desarrollo de las actividades turísticas. Agencias de viajes y operadores deberán seguir la evolución de las movilizaciones y anticipar posibles ajustes en los itinerarios de sus pasajeros.
El Viejo Continente tendrá varias jornadas de movilización social durante noviembre, con una huelga general de 24 horas en España el 11 de noviembre y manifestaciones coordinadas entre el 20 y el 22 del mismo mes en Francia, España, Reino Unido, Bélgica, Italia, Portugal y Grecia. Las convocatorias, relacionadas principalmente con el encarecimiento de la vivienda y el costo de vida, representan un factor que las empresas turísticas deberán considerar en la planificación de los viajes y la operación de sus itinerarios.
Aunque todavía no se han detallado los puntos de concentración ni el alcance de las posibles interrupciones, las movilizaciones podrían generar restricciones de circulación y alteraciones en los servicios de transporte. Ante este escenario, agencias de viajes, mayoristas y operadores turísticos deberán revisar los itinerarios previstos para esas fechas, contemplar alternativas de desplazamiento y verificar con los prestadores locales cualquier cambio que pueda afectar las actividades programadas. La comunicación oportuna con los pasajeros también será clave para evitar contratiempos durante sus viajes.







La convocatoria europea tomó forma el 3 de noviembre, durante un encuentro en París impulsado por la Confederación de Sindicatos de Inquilinas del Estado español. La reunión congregó a sindicatos, colectivos por el derecho a la vivienda y movimientos sociales con el propósito de coordinar las protestas que ya se desarrollaban en distintos países y darles alcance conjunto. Como resultado, las organizaciones acordaron convocar manifestaciones entre el 20 y el 22 de noviembre contra el encarecimiento de la vivienda, los alimentos, la energía y el transporte. La declaración conjunta también plantea mejorar los salarios y las pensiones, garantizar servicios públicos de calidad, gravar las grandes fortunas y frenar el rearme y el uso de combustibles fósiles.

Antes de las manifestaciones generales en el continente, España tendrá una huelga general, el 11 de noviembre, de 24 horas convocada por la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, UGT, CCOO, CGT, CNT, Acción Social de Solidaridad Obrera y Co.Bas. La protesta responde a las dificultades para acceder a una vivienda y al incremento de los precios de los alquileres. Entre las exigencias de las organizaciones están los contratos de arrendamiento indefinidos, la reducción de los precios, medidas para frenar los desahucios y la ampliación del parque público de vivienda. También proponen limitar las operaciones especulativas y gravar la riqueza. Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid y de la confederación estatal, defendió que la movilización debe construirse desde las bases y sumar a trabajadores de distintos sectores.
El escenario de protestas también incluye antecedentes recientes en otros países. En Francia, estudiantes de secundaria, sindicatos y representantes del movimiento de los chalecos amarillos han protagonizado manifestaciones durante varios fines de semana. En Italia, las movilizaciones impulsadas inicialmente por trabajadores portuarios se extendieron a otros sectores y desembocaron en una huelga general el 30 de octubre, con la participación de cientos de miles de estudiantes y trabajadores. En Portugal, por su parte, está prevista para el 20 de noviembre una huelga coordinada por una asociación estudiantil contra los combustibles fósiles, respaldada por organizaciones de veinte países.
Ante este calendario, es imperante, y no está de más reiterar, el seguimiento de las convocatorias y de las disposiciones locales será clave para que los profesionales del turismo puedan anticipar contingencias, ajustar los desplazamientos cuando sea necesario y mantener informados a sus pasajeros.






