Soluciones prácticas y escalables que aceleren la descarbonización y amplíen el acceso al financiamiento climático es el pedido de las organizaciones a los Estados del mundo, en el marco de la COP30.
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) e IATA, junto con los gobiernos de Japón, Malasia y una coalición de actores de la industria, emitieron una declaración conjunta en la COP30 para pedir a los gobiernos que aceleren la acción coordinada con el fin de alcanzar cero emisiones netas de carbono en la aviación internacional para 2050.
Los firmantes también pidieron que la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) se mantenga como foro global exclusivo para regular las emisiones de la aviación internacional, conforme a los marcos de larga data establecidos por la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kioto. Advirtieron que las medidas fragmentadas o unilaterales podrían socavar el avance climático, debilitar la conectividad y desviar recursos que deberían destinarse a inversiones reales de reducción de emisiones.
“Los viajes y el turismo dependen de un sistema de aviación fuerte y competitivo. El WTTC no apoya nuevos impuestos climáticos que cargan costos al viajero y generan presión innecesaria sobre el sector. Lo que necesitamos son soluciones prácticas y escalables que aceleren la descarbonización y amplíen el acceso al financiamiento climático. La aviación es la columna vertebral de los viajes globales, y debemos enfocarnos en medidas que fortalezcan su capacidad para conectar a las personas y apoyar a las economías”, afirmó Gloria Guevara, presidenta y CEO interina del WTTC.
A su vez, Willie Walsh, director general de IATA, señaló: “La aviación es un catalizador de conectividad global y desarrollo económico. Para lograr cero emisiones netas en 2050, los gobiernos deben reafirmar el papel de la OACI como la única autoridad global, implementar plenamente Corsia y operacionalizar el Artículo 6 para desbloquear financiamiento climático para los países en desarrollo”.
Corsia, valga aclarar, es el Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional, un programa global liderado por OACI para estabilizar las emisiones de CO2 de la aviación internacional desde 2020. Para IATA, Corsia debe seguir siendo un pilar fundamental en la ruta de descarbonización del sector.
En la Primera Fase, de 2024 a 2026, se espera que las aerolíneas adquieran más de 200 millones de créditos, generando entre 4.000 y 5.000 millones de dólares. El esquema proyecta compensar casi 2.000 millones de créditos hasta 2035. Estos fondos apoyarán proyectos de reducción de emisiones de alta calidad e independientes, beneficiando especialmente a economías en desarrollo.
Por otro lado, la declaración advierte que los impuestos y gravámenes —como el Global Solidarity Levy Task Force— no están diseñados para reducir emisiones, sino que su función principal es la recaudación. “Estas medidas podrían limitar la conectividad, restringir oportunidades económicas y afectar de manera desproporcionada a las economías en desarrollo y a los pequeños Estados insulares que dependen del transporte aéreo como un soporte económico vital”, afirma el comunicado.




