Este destino se ha posicionado como uno de los más atractivos en el sur de Florida para los viajeros colombianos.
Cuando se habla de escapadas sofisticadas que combinan descanso, buena mesa, arte y naturaleza, el nombre The Palm Beaches aparece como uno de los destinos más atractivos del sur de Florida para los colombianos. Sus más de 75 kilómetros de costa, vibrante escena cultural y oferta hotelera de primer nivel demuestran que hay mucho más por descubrir que solo días de sol y playa.
A continuación, una guía para disfrutar tres días recorriendo la capital del golf en Florida y así vivir una completa experiencia, ya sea una escapada corta o un viaje de lujo:
Día 1: Bienestar, arte y atardeceres frente al mar

El primer día inicia en la playa de Lake Worth, uno de los mejores puntos para ver el amanecer desde su icónico muelle. Benny’s on the Beach, a pocos pasos, es perfecto para un desayuno frente al océano, mientras que la mañana puede continuar con una experiencia de relajación en el spa del Eau Palm Beach Resort & Spa.
Posteriormente, el almuerzo ideal es en Breeze Ocean Kitchen, que ofrece cocina fresca y una visita al Atlántico. Ya en la tarde, la Society of The Four Arts ofrece un recorrido entre jardines botánicos, esculturas y exposiciones que reflejan el espíritu artístico de Palm Beach.
Cerca de allí se encuentra Palm Beach Lake Trial, una caminata de ocho kilómetros junto al canal intracostero, ideal para contemplar el atardecer con vista al skyline de West Palm Beach. City Place, un distrito gastronómico y cultural con restaurantes para todos los gustos, es el lugar ideal para vivir la noche.
Día 2: Estilo, compras y vida urbana

Para el segundo día, se recomienda arrancar en el Clock Tower de Worth Avenue, uno de los puntos más fotografiados de Palm Beach y un lugar perfecto para ver el amanecer. Después, dar un paseo por la playa y en Boca Ratón, el brunch de Farmer’s Table, que destaca por su enfoque en ingredientes frescos y menús saludables.
A pocos pasos de allí, Mizner Park invita a caminar entre boutiques, museos, cine y hasta una bolera, todo dentro de un ambiente tipo resort. Más al norte, Atlantic Avenue y el distrito artístico de Pineapple Grove reúnen galerías, arte público y tiendas independientes.
Silverball Retro Arcade es un imperdible para disfrutar de competencias de pinball y almorzar en Deck 84. De regreso a West Palm Beach, la tarde se disfruta en el agua: Visit Palm Beach ofrece alquiler de kayak, paddle board o botes. Para cerrar el día, el restaurante Buccan es una parada obligatoria.
Día 3: Naturaleza, historia y alta cocina

El último día comienza con un café y pastelería artesanal en Hive Bakery & Café, considerada como una de las mejores de West Palm Beach. El viaje continúa hacia Juno Beach, donde se encuentra el Loggerhead Marinelife Center, centro gratuito dedicado a la rehabilitación y conservación de tortugas marinas.
Al mediodía, Charlie & Joe’s en Love Street ofrece varias opciones gastronómicas con una vista privilegiada al Jupiter Inlet Lighthouse & Museum. La despedida perfecta llega en Stage Kitchen & Bar, en Palm Beach Gardens, restaurante inspirado por la cocina india contemporánea y liderado por el chef Pushkar Marathe.
Hotéles icónicos y compras de lujo
No hay que dejar de lado a la oferta hotelera de The Palm Beaches, que es tan diversa como sofisticada. Por ejemplo, The Breakers, frente al mar, es el hotel más emblemático de la región y todo un símbolo de elegancia desde 1896.
Mientras tanto, en West Palm Beach, The Ben se posiciona como un hotel boutique de lujo con vista al puerto y una ubicación estratégica cerca del Palm Beach International Airport (PBI) y las principales líneas de tren con opciones para Brightline, Amtrak y Tri-Rail. A su vez, The Brazilian Court Hotel, ofrece una alternativa con arquitectura colonial española, patios tropicales y un restaurante dirigido por el chef con estrella Michelin, Daniel Boulud.
Los amantes de las compra tienen en Worth Avenue un destino en sí mismo. Boutiques de lujo como Gucci, Chanel, Ferragamo y Carolina Herrera conviven con la icónica tienda de Lilly Pulitzer, marca nacida en Palm Beach y reflejo de estilo de vida local. The Royal Poinciana Plaza es otra opción imperdinle para los amantes de las compras de lujo.




