Como la primera carretera nacional pavimentada de Estados Unidos, la Ruta 66 fue el escenario de una migración masiva hacia el oeste durante la década de 1930 y, más recientemente, se convirtió en un icono cultural y turístico que evoca la época clásica de Estados Unidos.
La Ruta 66 se construyó en 1926 para unir a Chicago (estado de Illinois) con Santa Mónica (California), en un recorrido de 3.939 kilómetros que atraviesa ocho estados, pequeños pueblos e inmensos paisajes. Este ícono de los viajes en carretera y del Estados Unidos más clásico cumple su centenario este 11 de noviembre de 2026
A lo largo de estos años, esta ruta ha sido el escenario de una migración masiva durante la Gran Depresión, el transporte de tropas durante la Segunda Guerra Mundial, el auge de las vacaciones familiares durante los 50, icónicas series de televisión durante los 60, viajes de carretera memorables y, con la llegada de las primeras autopistas rápidas, un rápido declive que impactó numerosos negocios y comunidades. En otras palabras, la Ruta 66 es testigo del paso de la historia en Estados Unidos al punto que, en 1990, el Congreso de los Estados Unidos la reconoció como “un símbolo de la herencia de viajes del pueblo estadounidense y su legado de búsqueda de una vida mejor”.



Hoy, recorrer la Ruta 66 es realizar un viaje a través del tiempo y la nostalgia para conocer la forma de vida y los paisajes más representativos de Estados Unidos. En un recorrido de dos semanas a través de Illinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, New Mexico, Arizona y California, los viajeros visitarán moteles y cafés de carretera anclados en los años 50, gasolineras en la mitad del desierto y establecimientos con luces de neón que recuerdan otras épocas.
“A medida que nos acercamos a su centenario, recordamos los lugares emblemáticos de la ruta, su peculiar encanto y su legado como símbolo de posibilidades y exploración. Invitamos a visitantes de todo el mundo a vivir el siguiente capítulo de la Ruta 66 y descubrir cómo el espíritu de la carretera sigue influyendo en los viajes por Estados Unidos”, incitó Fred Dixon, presidente y director ejecutivo de Brand USA.
Museos y atracciones imperdibles


Entre los museos y atracciones imperdibles a lo largo de la carretera se encuentran elementos extraños y llamativos, como la “mecedora más grande del mundo” cerca de Cuba, Missouri, y el “segundo tenedor más grande del mundo” en Springfield, Missouri. Destaca también el Gateway Arch en St. Louis, el monumento más alto de los Estados Unidos. En Clinton, Oklahoma, se puede visitar el Museo de la Ruta 66, que narra la historia de la carretera, su fundación y la época que representó. Mientras tanto, en Luther, Oklahoma, la historia cobra vida en la Gasolinera Threatt. Construida en 1915, esta estación fue un refugio para los viajeros afroamericanos a lo largo de la Carretera Madre.
Más allá, en Amarillo, Texas, se exhiben autos en Cadillac Ranch, una famosa instalación artística bien documentada. Y en Santa Rosa, Nuevo México, el Museo del Automóvil de la Ruta 66 exhibe una colección de autos clásicos y recuerdos. Por su parte, en el estado occidental de Arizona, se encuentra el Petrified Forest National Park. Este parque es el único del Sistema de Parques Nacionales que contiene un tramo de la histórica Carretera Madre. Arizona también cuenta con peculiares atracciones en la carretera.
Justo antes de terminar la Ruta, no puede faltar una visita al Sitio y Museo Original de McDonald’s, junto a la Ruta 66 en San Bernardino. Y al final, en Santa Mónica, California, los visitantes pueden ver el letrero “Fin del Sendero” en el muelle. Este es uno de los destinos fotográficos más populares de la ciudad, y da la bienvenida a los viajeros con impresionantes vistas al mar y el aire fresco de la costa.




