Con el eslogan “Malasia, truly Asia”, el destino busca a darse a conocer en el mercado colombiano como un país que reúne en sí mismo todo el abanico de experiencias geodiversas, multiculturales, y religiosas del continente asiático.
¿Playas paradisíacas, cultura milenaria, rascacielos, naturaleza virgen y gastronomía de todo el continente? En Malasia, podrán encontrar todas estas alternativas, y más, en un único recorrido por el país. TM Américas, representante de la Oficina de Turismo de Malasia en Colombia, le presentó estas experiencias y posibilidades a un selecto grupo de mayoristas capitalinas en compañía de Turkish Airlines y Emirates, quienes destacaron su conectividad al destino.
“Tú vas a una parte de otro país asiático y encuentras solo un pedazo del pastel. En Malasia vas a encontrar todo y lo puedes disfrutar en una sola experiencia”, explicó David Aguilar, coordinador de cuenta de la Oficina de Turismo de Malasia, quien destacó que el país hace honor a su eslogan “Malasia, truly Asia”. El destino pues ofrece una combinación de culturas, naturaleza, gastronomía y experiencias que sumergen al viajero en la diversidad del enorme continente asiático sin salir del país. De esta forma, se posiciona como una oportunidad por descubrir en el mercado colombiano.

¿Qué debe saber sobre Malasia?
Se encuentra entre Tailandia, Singapur y Brunéi, y es un país de clima tropical, cuya moneda oficial es el ringgit (un dólar es equivalente a 4 ringgit) y su idioma oficial es el malayo. Malasia está dividida en dos grandes regiones: la Península, donde se encuentra la capital Kuala Lumpur, y el Borneo, que hace frontera con Indonesia y alberga una de las selvas más biodiversas del planeta. Para visitarlo, los colombianos deben tramitar una visa electrónica de 25 dólares, con respuesta en hasta 15 días, y presentar certificado de vacuna contra la fiebre amarilla.
Para llegar desde Colombia, dos de las opciones más eficientes son los vuelos con Turkish Airlines y Emirates, que conectan a Bogotá con el Sudeste Asiático mediante una sola escala técnica. Turkish Airlines opera vuelos diarios a Kuala Lumpur vía Estambul, mientras que Emirates ofrece conexiones diarias vía Dubái a la capital malaya.


Kuala Lumpur es la puerta de entrada y el corazón urbano del país. Sus dos grandes íconos arquitectónicos son las Torres Petronas, con 88 pisos y 452 metros de altura; y el Merdeka 118, el segundo rascacielos más alto del mundo con sus 118 pisos. Además, la ciudad sorprende con las cuevas sagradas de Batu Caves, la majestuosa Mezquita del Territorio Federal, el colorido Templo Thean Hou y la histórica Plaza de la Independencia.
De norte a sur

Desde Kuala Lumpur, el país se despliega en múltiples direcciones. A dos horas por tierra, en Malaca, podrán sumergirse en la cultura e historia de un centro histórico Patrimonio de la Humanidad, con el Palacio del Sultán, el Museo Marítimo, el paseo artesanal a orillas del río, además de una visita al animado Jonker Walk, su distrito cultural y gastronómico. Más al norte, Penang es famosa por su herencia británica, su arte callejero, el templo Kek Lok Si y las montañas del Penang Hill. Por su parte, las Cameron Highlands ofrecen una de las vistas más emblemáticas del continente: plantaciones de té en medio de las montañas.
En el extremo norte de la Península, Langkawi es el destino de lujo y bienestar: un archipiélago de más de 100 islas con aguas cristalinas, resorts de cinco estrellas, buceo y el espectacular Sky Bridge, un puente peatonal de 125 metros a 660 metros sobre el nivel del mar. Para los viajeros más aventureros, las Islas Perhentian y la Isla Redang ofrecen una experiencia más rústica, con esnorquel y buceo entre arrecifes de coral. Es vital recordar que estas islas suelen cerrar entre noviembre y marzo debido al monzón del noreste.
Y luego está Borneo, la joya natural de Malasia. Sus dos territorios son Sarawak —hogar del Parque Nacional de Gunung Mulu, que alberga una de las cámaras subterráneas más grandes del mundo— y Sabah, donde el río Kinabatangan permite avistar elefantes pigmeos, orangutanes y probóscides en su hábitat natural.
Cabe destacar, además, que Malasia es un destino altamente económico: hoteles de cuatro estrellas con desayuno incluido con precios altamente competitivos y una gastronomía variada y abundante a precios muy bajos. A esto se suma que es un país reconocido por su seguridad, especialmente para viajeras que prefieren explorar solas.




