La alcaldía de Medellín realizó controles en alojamientos de corta estancia –como viviendas o apartamentos cuyo alquiler es inferior a 30 días–, con el fin de velar por el cumplimiento del uso del suelo y licencias de actividad y garantizar la seguridad de los usuarios.
Según las autoridades locales, se encontraron posibles infracciones urbanísticas relacionadas, en su mayoría, con usos del suelo prohibidos, cambios de destinación sin autorización, intervenciones sin licencia y violación al régimen de propiedad horizontal en 93 informes técnicos. Los sectores residenciales y zonas de retiro de quebrada son el epicentro de este tipo de servicios de alojamientos de renta cortas en Medellín, con modalidades como cabañas, fincas turísticas y glampings.
Según Juan Velásquez, el secretario de Gestión y Control Territorial, se detectó una alta concentración en Laureles con 21 casos, San Cristóbal con 19, Poblado con 16 y La Candelaria con 13. “Este análisis nos permite entender cómo se está comportando la actividad en el territorio y priorizar las acciones de control”, señaló el funcionario.
Con el propósito de hacer el respectivo control, se inspeccionaron hoteles, hostales, moteles y alojamientos turísticos urbanos y rurales para verificar que no existan irregularidades en los alojamientos de renta corta en Medellín, que la actividad sea acorde con la destinación del inmueble y que se cumplan los reglamentos de propiedad horizontal.
La Administración Distrital de Medellín está realizando seguimiento a los casos identificados para garantizar el cumplimiento de la normativa urbanística y prevenir afectaciones en la convivencia.




