Un estudio de Marriott International identifica los principales cambios en los hábitos de los viajeros de la región: las vacaciones son vistas como una inversión en salud mental, los resorts todo incluido ganan protagonismo y la inteligencia artificial se incorpora como herramienta de inspiración.
Los viajeros del Caribe y América Latina están redefiniendo el significado del lujo y la forma de planificar sus vacaciones. Menos complejidad, más bienestar, mayor conexión con los destinos y nuevas herramientas tecnológicas forman parte de las principales tendencias identificadas por el estudio anual de Marriott International sobre hábitos de viaje en la región.
La investigación, realizada entre viajeros frecuentes de siete mercados clave —Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, México y Puerto Rico—, revela que las vacaciones dejaron de ser consideradas únicamente un momento de descanso para convertirse en una inversión personal vinculada al equilibrio emocional y la calidad de vida.
Uno de los datos más destacados es que el 90 % de los viajeros latinoamericanos considera que las vacaciones son una inversión esencial en su salud mental, mientras que el 68% las califica como una prioridad alta o muy alta dentro de su vida.
“Los resultados de este año muestran una tendencia clara en la forma en que los latinoamericanos entienden el viaje: ya no se trata únicamente de escapar, sino de invertir intencionalmente en su bienestar y en cómo utilizan su tiempo”, señaló Louise Bang, Chief Commercial Officer de Marriott International para el Caribe y Latinoamérica (CALA).
Una de las transformaciones más importantes está relacionada con la búsqueda de viajes más simples y con menos carga de planificación. El estudio identifica el crecimiento del concepto de viajes “sin decisiones”, donde el viajero prioriza soluciones que reduzcan la logística y permitan concentrarse en disfrutar la experiencia.
En este contexto, los resorts todo incluido adquieren una nueva percepción dentro del segmento premium. El 75 % de los encuestados considera que este tipo de alojamiento representa una opción de lujo porque facilita la organización del viaje, mientras que entre los viajeros de lujo la cifra alcanza el 93 %.
Además, el 83 % de quienes eligen resorts todo incluido destaca la tranquilidad mental como uno de los principales motivos, y el 72 % los considera una decisión asociada a un estilo de vida.
La tecnología también modifica la manera en que los viajeros descubren nuevos destinos. Según el estudio, el 54% ya utiliza inteligencia artificial para planificar sus viajes, frente al 43% registrado el año anterior. Además, el 77% considera que la IA es útil para descubrir nuevos lugares.
Sin embargo, cuando llega el momento de realizar una reserva, la confianza continúa concentrándose en los canales oficiales. El 72 % de los viajeros prefiere reservar directamente con hoteles o plataformas oficiales, principalmente por preocupaciones relacionadas con la privacidad de los datos y la transparencia de las recomendaciones. Este comportamiento refleja un viajero que utiliza nuevas herramientas digitales para inspirarse, pero que busca seguridad y respaldo al momento de concretar su compra.

América Latina como destino de clase mundial
Otro de los grandes hallazgos del informe es el fortalecimiento del turismo regional. El 83 % de los encuestados considera que el Caribe y América Latina ofrecen experiencias de nivel internacional sin necesidad de realizar vuelos de larga distancia.
La cercanía, la diversidad cultural y la variedad de paisajes aparecen como factores decisivos para los viajeros. El 92 % destaca la riqueza regional en materia de naturaleza, gastronomía y cultura, mientras que muchos buscan evitar las dificultades asociadas a los viajes internacionales de larga distancia.
Entre los destinos más populares mencionados por los viajeros se encuentran México, Brasil, República Dominicana, Costa Rica y Colombia, reflejando el atractivo de una región que combina playas, ciudades, naturaleza y experiencias culturales.
Los resultados del estudio muestran una transformación del turismo de alto valor: el lujo ya no está definido exclusivamente por la sofisticación material, sino por la posibilidad de recuperar tiempo, reducir el estrés y vivir experiencias significativas. Esta evolución representa para la industria turística una oportunidad para desarrollar productos más personalizados, integrar tecnología con servicios humanos y fortalecer la oferta regional.




