Steve Hafner y Paul English, cofundadores de Kayak, lanzaron una nueva versión de Lola, su asistente de IA, enfocada en recomendaciones y reservas personalizadas mediante inteligencia artificial. La plataforma ofrecerá un modelo sin publicidad ni posicionamientos patrocinados.
Steve Hafner y Paul English, los emprendedores que participaron en la creación de Kayak, volvieron a unir fuerzas en la industria de los viajes con Lola, un asistente basado en inteligencia artificial diseñado para recomendar y reservar hoteles, restaurantes, actividades, eventos y otras experiencias.
El proyecto, respaldado por Booking Holdings, busca diferenciarse de las agencias de viajes en línea tradicionales mediante un modelo centrado en la personalización, la conversación con el usuario y el acceso directo a inventario y precios en tiempo real. Lola ofrecerá una versión gratuita y dos planes pagados: Plus, por US$5 mensuales, y VIP, por US$25 al mes. Las membresías de pago incluirán tarifas preferenciales en hoteles, beneficios gastronómicos y descuentos en actividades y otras experiencias.
Uno de los principales elementos diferenciadores será la ausencia de publicidad y de posicionamientos pagados. Hafner sostuvo que los socios comerciales no podrán influir en el orden de los resultados, una decisión que, según explicó, apunta a fortalecer la confianza en las recomendaciones generadas por el asistente.
“Queremos personalizar la experiencia, por lo que necesitamos saber quién eres”, explicó Hafner. La plataforma irá aprendiendo de las interacciones previas del usuario para identificar preferencias y ofrecer alternativas cada vez más ajustadas a sus intereses. Entre los socios iniciales de Lola figuran Booking.com, Kayak, Priceline, Agoda, FareHarbor y OpenTable, todas marcas vinculadas a Booking Holdings, además de compañías externas como GetYourGuide,
Nuitée y Aero.
La compañía asegura que las búsquedas se realizan mediante integraciones directas a través de API, lo que permite mostrar disponibilidad y precios en tiempo real. Los usuarios también podrán completar determinadas reservas sin abandonar la conversación con Lola.
Los miembros Plus tendrán acceso a descuentos de alrededor de 10% en hoteles seleccionados, mientras que los usuarios VIP podrán obtener reducciones de hasta 15% en propiedades de cuatro y cinco estrellas, según los detalles divulgados por la empresa.
Hafner señaló que Lola pretende ir más allá de ser una agencia de viajes tradicional. La visión, dijo, es convertirla en un asistente para “todo lo que vale la pena hacer”, integrando en una misma interfaz viajes, gastronomía, entretenimiento y actividades. Lola opera con un equipo de unas 20 personas entre Nueva York y Cambridge, Massachusetts, una estructura que Hafner considera posible gracias a las herramientas actuales de inteligencia artificial y al acceso tecnológico proporcionado por Booking Holdings.
Entre los próximos desarrollos se encuentra la posibilidad de conectar cuentas de Google, incorporar reservas de vuelos y avanzar hacia funciones más “agénticas”, capaces de reaccionar ante cambios de precio o disponibilidad y eventualmente cancelar o volver a reservar servicios. Por ahora, el objetivo es más concreto: lograr que una recomendación generada mediante inteligencia artificial pueda convertirse directamente en una reserva.




