A cuatro horas de Bogotá, los viajeros encontrarán un refugio colonial ideal para realizar eventos y bodas privadas en un ambiente tranquilo, acogedor y natural. Con vistas preferenciales del lago de Tota y un servicio profesional capaz de adaptarse a las necesidades de cada evento, Refugio Rancho Tota, una propiedad afiliada a Hoteles Decameron, se posiciona como una alternativa atractiva y estratégica para certámenes de hasta 400 personas.
Su ubicación privilegiada, a orillas del lago, es uno de los aspectos más llamativos de Refugio Rancho Tota, propiedad afiliada a Hoteles Decameron. Desde los jardines, el centro de convenciones, algunas habitaciones, el restaurante y el lobby, los viajeros tienen una vista panorámica de la laguna más grande del país. La imagen es tan serena que invita a bajar el ritmo y disfrutar, y el hotel —con sus amplios y acogedores espacios— brinda el ambiente ideal para logarlo. Con este telón de fondo, la primera meta de cualquier evento se cumple satisfactoriamente: desconectar de los afanes diarios a los invitados para vincularlos con el objetivo del encuentro.
En pocas palabras, Refugio Rancho Tota, tal y como su nombre lo indica, es un refugio campestre, privado y estratégico para eventos corporativos y bodas. A cuatro horas de Bogotá, en el sector de Llano Alarcón Kilómetro 21 en la vía Sogamoso – Aquitania, está lo suficientemente cerca de la ciudad para ser un escape desde dos días, pero lo suficientemente lejos para generar un cambio de escenario. Cuenta con sólo 27 habitaciones y capacidad máxima para alojar a 100 personas, generando el ambiente íntimo que muchos buscan en sus encuentros. Además, brinda una atención integral y profesional que permite diseñar eventos a la medida y darle a cada uno un carácter único.

Así lo descubrieron 27 clientes corporativos y BTL invitados por Hoteles Decameron para presentarles de primera mano las características y servicios de esta propiedad. Fue una escapada corta y productiva, que les permitió disfrutar de su acogedora infraestructura, que mezcla lo colonial y lo campestre, e inspeccionar el hotel y sus espacios. Así, ratificaron que Refugio Rancho Tota ofrece todos los servicios que los huéspedes pueden esperar: un restaurante, bar, gimnasio, spa, zonas húmedas como sauna y turco, además de un centro de convenciones de 1.216 m2 y sus áreas verdes junto al lago.






Mientras su ubicación estratégica crea el telón de fondo y su acogedora infraestructura configura el escenario; son las empresas aliadas quienes brindan el carácter particular de cada evento, reunión o boda que se realice en el hotel. Por ello, este recorrido también apuntó a quienes hacen de cada encuentro especial: en medio de actividades recreativas y de esparcimiento, las empresas aliadas dieron una muestra del proceso que antecede cada arreglo floral, decoración y acompañamiento dulce.
“El hotel tiene más de 40 años de trayectoria y en el transcurrir de nuestra actividad hemos realizado alianzas con empresas expertas en su tema. Nos apoyamos en Dosa Eventos para la decoración y arreglos florales; Gregorio Yate para la técnica y sonido; Love Story para fotografía y videografía; y La Postrería para repostería. Así conformamos una oferta integral para dar respuesta a cualquier tipo de evento”, explicó María del Pilar Bernal, gerente del Hotel Refugio Rancho Tota.





Al contar con aliados expertos, el hotel puede brindar una mayor flexibilidad y una amplia personalización en las actividades que se realicen: bodas más sofisticadas o campestres, y eventos corporativos que pueden ir desde una reunión formal hasta una jornada de integración, con la decoración, el sonido, el registro audiovisual y la repostería ajustados a cada propuesta.





“El hotel Refugio Rancho Tota es un espacio que permite hacer un evento muy privado, lo que permite que los clientes se sientan en un lugar 100 % reservado para ellos. Es muy cerca de Bogotá y el hotel tiene espacios para hacer reuniones y convenciones, pero también escenarios para actividades de teambuilding y una muy buena oferta gastronómica que permite armar el evento a la medida de nuestros clientes”, aseguró Eliana Daza, gerente Comercial de Hoteles Decameron.
Toda esta oferta y personalización se encuentra en un ambiente natural y campestre que, además, permite explorar algunos atractivos turísticos de la zona, lo que es perfecto para complementar cualquier evento. Una parada infaltable, dada la cercanía, es Playa Blanca, la playa de agua dulce más alta de Colombia. Pero, además, el destino es ideal para las excursiones de naturaleza y aventura: recorridos hacia el páramo de Sincunsí, el salto de las Candelas, una caminata al mirador del Monte Jabor, un día de granja o talleres de cultivo de fresa son algunas de las actividades complementarias que le darán un carácter único a cada encuentro.





