La isla impulsa una visión de largo plazo que prioriza sostenibilidad, calidad de la experiencia, cuidado del destino y mayor valor por visitante. La conectividad regional, el trabajo con agencias y operadores y una expansión hotelera controlada forman parte central de esta nueva etapa.
Aruba atraviesa una nueva fase de su estrategia turística, con una mirada que se aleja de la búsqueda indiscriminada de volumen y pone el foco en la calidad del visitante, la sostenibilidad y el equilibrio entre turismo, comunidad e infraestructura. La visión se resume en el concepto “Cuando amas a Aruba, Aruba te ama”, una idea que, según explicó Jordan Schlipken, director para Latinoamérica de la Autoridad de Turismo de Aruba (ATA), excede una campaña de promoción y funciona como un marco estratégico para el país.
“La visión es hacer de Aruba un país maravilloso para vivir y, por ende, un país maravilloso para visitar”, explicó el directivo durante una entrevista con Rèport News en la reciente Feria Internacional de Turismo de Buenos Aires (FIT). “Como país estamos buscando asegurar que los locales y residentes estén bien. Y, por ende, cuando ustedes nos visiten, automáticamente van a recibir un país feliz, limpio, seguro”.
Para Schlipken, la relación con el viajero debe ser recíproca: “Cuando le das respeto a Aruba, cuando la cuidas, cuando pasas un buen momento con tu familia, cuando creas recuerdos con tu pareja, con tus hijos o con tus nietos, la isla también te devuelve eso”. Este planteamiento, entonces, implica una ruptura con una lógica habitual en el Caribe.
“Muchos destinos hablan de volumen: más vuelos, más vuelos, más visitantes. No digo que eso esté mal, pero Aruba está buscando algo diferente y somos conscientes de lo que queremos. No estamos buscando más vuelos ni más personas; estamos buscando mejores personas”. Jordan Shlipken.
El ejecutivo aclaró que el concepto de “mejores visitantes” no está limitado al poder adquisitivo. “También significa el tipo de visitante que queremos: un turista responsable. Queremos que quien llegue a Aruba tenga conciencia de cómo se comporta con la naturaleza y con el destino”, afirmó.
La sostenibilidad, en este sentido, tiene también una dimensión generacional. “Mis padres crecieron en el turismo y me dieron el futuro que tengo hoy gracias al trabajo que hicieron en esta industria. Hoy yo estoy en el turismo y quisiera poder darles lo mismo a mis hijos”, expresó. “Para asegurar que eso suceda tenemos que cuidar lo que tenemos hoy”.
Conectividad regional y papel del trade
Dentro de esa estrategia, la conectividad con América Latina sigue siendo un elemento fundamental. Aruba cuenta con distintas alternativas de acceso desde la región, incluidas conexiones a través de Colombia y Panamá, además de vuelos desde otros mercados latinoamericanos. Schlipken destacó que las agencias de viajes y los operadores turísticos son una pieza central para ordenar esa demanda y garantizar una experiencia más completa.
“Estamos convencidos de que el trade es clave para lograr nuestros objetivos”, afirmó. “El turoperador y la agencia de viajes son quienes nos ayudan a empaquetar esa experiencia”.
Según explicó, el objetivo es que el pasajero llegue a la isla con un viaje mejor planificado. “Queremos que las personas que viajen a Aruba tengan su avión, su hotel, sus actividades y todo organizado con anticipación, para que cuando lleguen al destino puedan disfrutar”.
Una isla sin expansión ilimitada
La estrategia de sostenibilidad también se refleja en el desarrollo de la infraestructura turística. Aruba mantiene desde 2010 una moratoria para nuevas licencias hoteleras, aunque los proyectos previamente aprobados pueden continuar. “No se otorgan nuevas licencias para seguir ampliando indefinidamente la oferta hotelera”, explicó Schlipken. La prioridad, por lo tanto, está puesta en mejorar el producto existente: “No se trata solamente de hotelería. Aruba también está buscando mejorar su producto en general: carreteras, infraestructura, actividades y espacios naturales”, señaló.
El ejecutivo recordó que cerca del 23 % del territorio de la isla corresponde a un parque nacional, lo que refuerza la necesidad de administrar cuidadosamente el crecimiento. “Si queremos mejores visitantes, también tenemos que ofrecer un mejor producto”, sostuvo.
Otro atributo que Aruba busca comunicar, aunque con prudencia, es la ausencia actual de sargazo en sus costas. “Aruba tiene la suerte, por su ubicación geográfica, de que actualmente el sargazo no llega a nuestras costas”, explicó Schlipken. Sin embargo, aclaró que el destino evita construir su posicionamiento a partir de las dificultades de otros mercados. “No creemos que sea correcto posicionarnos aprovechando que otros destinos están sufriendo ese problema”, dijo.
El desafío de la isla para los próximos años pasa así por mantener un equilibrio entre conectividad, crecimiento económico, preservación ambiental y calidad de la experiencia.




