El proyecto introduce en Guanacaste una propuesta que combina el modelo todo incluido con servicios personalizados, 15 espacios gastronómicos, 17 piscinas y experiencias vinculadas con la identidad de la isla.
JW Marriott ingresó por primera vez al segmento de resorts todo incluido a nivel mundial con la apertura de JW Marriott Costa Elena Resort & Spa, en Playa El Jobo, Guanacaste. La propiedad cuenta con 415 habitaciones y combina alojamiento de lujo, gastronomía, bienestar y actividades vinculadas con el entorno de la costa norte del Pacífico de Costa Rica.
La nueva operación introduce el concepto all-immersive de la marca, que busca diferenciarse del modelo tradicional de todo incluido mediante una experiencia centrada en la presencia, la personalización y el vínculo con el destino. La propiedad reúne 15 espacios gastronómicos, una Mindfulness House, el Griffin Club de nueva generación y un complejo de 17 piscinas.
Inspirado en la leyenda de Sibú, asociada con las tradiciones indígenas bribri y cabécar, y en los paisajes y ritmos naturales de Guanacaste, el resort incorpora referencias culturales y territoriales tanto en sus espacios como en su programación.
“Desde el principio, nuestra visión no era solo crear un resort todo incluido, sino una experiencia all-immersive arraigada en el bienestar, la presencia y la conexión significativa”, afirmó Bruce Rohr, Vice President y Global Brand Leader de JW Marriott.
Alojamiento y servicio personalizado

El inventario está compuesto por habitaciones, suites y terrazas de amplias dimensiones, con una estética residencial inspirada en villas. Las suites presidenciales incorporan áreas de estar independientes y algunas unidades de planta baja cuentan con acceso directo a piscinas swim-out semiprivadas.
La oferta incluye también las Mindful Rooms and Suites, concebidas para favorecer el descanso, la reflexión y el bienestar durante la estadía.
El Griffin Club constituye una de las principales propuestas diferenciales del resort. Se trata de un espacio privado dentro de la propiedad cuyo servicio comienza antes de la llegada, mediante una consulta con un concierge de bienestar para identificar preferencias gastronómicas, actividades y necesidades particulares.
Los huéspedes tienen acceso a un lounge privado abierto las 24 horas, piscina exclusiva, área de playa reservada, asistencia personalizada y prioridad para reservas en restaurantes y cabañas junto a la piscina. Algunos alojamientos disponen de acceso swim-out, mientras que la Griffin Club Presidential Suite suma áreas interiores y exteriores con vistas hacia la costa.
La atención personalizada se extiende a servicios como el Yámi Companion, que brinda apoyo con el desempacado y la lavandería, además del servicio nocturno de cortesía y programas dirigidos a familias.
Una propuesta gastronómica ligada a Costa Rica

Los 15 restaurantes y bares del resort combinan cocina costarricense con propuestas internacionales y utilizan la gastronomía como uno de los principales vehículos para acercar al huésped a la identidad local.
Leal toma como referencia las tradiciones de Guanacaste y ofrece una degustación de siete tiempos inspirada en las provincias del país, además de una experiencia para tostar café.
En Casado, la cocina gira alrededor de una parrilla costera a la leña, mientras Puerto Limón recupera sabores y referencias de la herencia afrocaribeña.
La oferta internacional está representada por Luciano, que combina elaboración italiana de pasta y artesanía costarricense; Santos, enfocado en técnicas mexicanas como la nixtamalización y el asado a la leña; y Namuyaki y Boga, que incorporan técnicas japonesas a preparaciones con ingredientes locales.
Por su parte, LaGloria rinde homenaje al primer emprendimiento de J. Willard Marriott. A su vez, el JW Garden proporciona hierbas de temporada, flores comestibles, frutas y verduras que se incorporan a platos, cenas del chef, experiencias privadas y cócteles.
La propiedad también suma un puesto de root beer, presentado por la compañía como el primero de este tipo dentro de JW Marriott.
Actividades para familias y adultos
La programación recreativa está organizada para diferentes generaciones y combina actividades de naturaleza, cultura, movimiento y bienestar.
El Family by JW Club propone caminatas culturales y por la naturaleza, actividades creativas, yoga para niños, meditación guiada, hora del cuento y arte inspirado en mandalas. El programa incorpora además noches de cine para familias.
Para adultos, la agenda incluye deportes acuáticos y actividades físicas junto con propuestas de relajación como meditación guiada y sanación con sonido.
La programación cultural incorpora un mercado nocturno semanal con artesanos locales, gastronomía tradicional, música en vivo, danza y narración de historias.
Los huéspedes también pueden contratar experiencias fuera de la propiedad, entre ellas caminatas al atardecer, excursiones en kayak, alquiler de yates privados, pesca en alta mar, recorridos de naturaleza y buceo.
Espacios para reuniones y eventos
La oferta para el segmento MICE comprende más de 800 metros cuadrados de espacios interiores y exteriores, con un salón de baile frente al mar y áreas al aire libre integradas al paisaje de Playa El Jobo.
La infraestructura puede utilizarse para reuniones, retiros, celebraciones y eventos especiales. A estos espacios se suman actividades diseñadas para grupos, como sesiones de bienestar, cenas privadas con chefs y propuestas artísticas y culturales relacionadas con Costa Rica.
Una de ellas es Sacred Fire Soiree, experiencia al atardecer que reúne a los participantes alrededor de un momento de conexión inspirado en los elementos naturales del país.
“Costa Rica se ha convertido en uno de los destinos de lujo más atractivos de América Latina, algo que lo convierte en el escenario ideal para un hito tan significativo para JW Marriott”, señaló Federico Greppi, presidente de Marriott International para el Caribe y Latinoamérica.
El ejecutivo agregó que la apertura amplía la presencia de Marriott en la región y responde a la evolución de las preferencias del viajero de lujo hacia experiencias más inmersivas y significativas.
Por su parte, Javier Coll, presidente de Mullen Hospitality Management, destacó la evolución del segmento todo incluido y señaló que el viajero de lujo busca propuestas que combinen hospitalidad, gastronomía y bienestar con una conexión genuina con la cultura y la naturaleza.




