El 18 de marzo de 1976, hace 50 años, Aruba dio un paso clave hacia su autonomía: la creación de su himno nacional “Aruba Dushi Tera” y de su bandera.
Hoy, el himno de Aruba y su bandera son símbolos de su identidad y unidad nacional y, por ello, todos los años se conmemora su creación con ceremonias y eventos culturales. Y este año, con motivo de su 50° aniversario, la celebración fue más grande en la isla y contó con la presencia del rey de los Países Bajos, Guillermo Alejandro.
Esta celebración también se hizo en Bogotá con algunos medios aliados, en un encuentro liderado por la Autoridad de Turismo de Aruba. Además, contó con invitados especiales: Natalia Román y Natalia Piñeros de la embajada de Países Bajos en Colombia y Natalia Mahecha y Estefanni Mateus de Holland House.
Esta fue también la ocasión para celebrar otro hito importante de la isla: los 40 años de su Status Aparte, alcanzado el 1° de enero de 1986, cuando la isla se convirtió en un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos. Esta condición jurídica permite a la isla ejercer soberanía en asuntos locales como salud, educación y legislación interna, mientras que las relaciones exteriores y la defensa nacional permanecen bajo la tutela conjunta del Reino. De este modo, aunque los arubianos gestionan su propio futuro político y económico, conservan legalmente la nacionalidad neerlandesa y, por extensión, la ciudadanía europea.
Por ello, estos aniversarios representan momentos clave en la construcción de la identidad cultural y política de Aruba. Por ejemplo, el himno nacional “Aruba dushi tera” nace como una expresión de amor a la isla y con el propósito de fortalecer el sentimiento patriótico de sus habitantes. Está escrito en papiamento y, a diferencia de la gran mayoría de las islas, no habla de conflictos sino que destaca la riqueza de isla: “Nuestra grandeza está en nuestra gran cordialidad”, como dice el último verso de la tercera estrofa.
Por su parte, la bandera, ganadora en un concurso con 693 propuestas, incorpora elementos representativos de la isla: el azul del mar y el cielo de Aruba, las líneas amarillas representan prosperidad y abundancia y una estrella roja de cuatro puntas bordeada de blanco, que simboliza los puntos cardinales y la diversidad cultural del país.
“Estos aniversarios representan mucho más que fechas históricas; reflejan el orgullo, la identidad y la resiliencia del pueblo arubiano. Nuestro himno y nuestra bandera simbolizan quienes somos como nación, mientras que el Status Aparte representa nuestra capacidad de asumir la responsabilidad de construir nuestro futuro propio”, reflexionó Jordan Schlipken, director de la Autoridad de Turismo de Aruba en Latinoamérica.




