Las alarmas resonaron cuando el director de la Agencia Internacional de Energía (AIE) europea aseguró que al continente le quedaban cerca de seis semanas de combustible de aviación. Desde entonces, funcionarios, entidades y expertos se han pronunciado sobre una situación incierta sin solución clara.
Los ecos de la guerra entre Estados Unidos e Irán crecen con el paso del tiempo y, esta semana, el protagonista es el combustible de aviación. Las alarmas sonaron tras avivarse el temor por un eventual desabastecimiento al completarse más de seis semanas del cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para la salida de combustible de aviación desde el Golfo.
El director de la Agencia Internacional de Energía (AIE) —que asesora a 32 países miembro en suministro y seguridad energética—, Fatih Birol, fue quien sonó las sirenas cuando advirtió a la agencia AP que al continente le quedan “unas seis semanas de combustible para aviones”. En su informe mensual, la AIE destacó que las importaciones de combustible de aviación para Europa dependen en un 75% de las rutas marítimas que pasan por el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo. En ese sentido, si el continente no reemplaza al menos la mitad de sus importaciones, sus reservas alcanzarían un punto crítico en junio.
Si la situación se mantiene, advirtió la AIE, podrían surgir situaciones de escasez física en determinados aeropuertos, lo que derivaría en cancelaciones de vuelos.
Esta advertencia se suma a la carta enviada el pasado 10 de abril por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) a la Comisión Europea. En la misiva, advertía que, si el estrecho de Ormuz no reabría en tres semanas, la escasez de combustible de aviación en Europa se tornaría crítica.
“La evaluación de la AIE sobre la posible escasez de combustible para aviones es preocupante. También hemos estimado que para finales de mayo podríamos empezar a ver cancelaciones de vuelos en Europa por falta de combustible. Esto ya está ocurriendo en algunas zonas de Asia”, declaró Willie Walsh, director general de la IATA.
“Además de hacer todo lo posible por asegurar cadenas de suministro alternativas, es importante que las autoridades cuenten con planes bien comunicados y coordinados en caso de que sea necesario el racionamiento, incluyendo la flexibilización de las restricciones de espacio aéreo”.
Willie Walsh, director general de la IATA.
Aumentan los precios, se reducen los márgenes

Este 21 de abril, el comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, negó que el continente estuviera cerca de quedarse sin combustible para aviones. “Las cancelaciones anunciadas hasta ahora por las aerolíneas europeas están relacionadas con el alto precio del combustible, no con la escasez de suministro. Rutas que estaban al borde de la rentabilidad han dejado de ser rentables”.
“A día de hoy no tenemos ninguna indicación de que vaya a haber cancelaciones generalizadas en el sector aéreo en las próximas semanas o meses”, reiteró Tzitzikostas, quien aseguró que por el momento no existe la necesidad de liberar las reservas adicionales de la Unión Europea.
Más allá de la amenaza de una crisis de combustible de aviación, la realidad es que las aerolíneas se enfrentan hoy a un exponencial aumento en sus costos impulsados por el precio de combustible, que ya duplicó los valores registrados a inicios de marzo. En Europa, el mercado de Róterdam, el precio de referencia alcanzó los 1.838 dólares por tonelada a principios de abril, frente a los 831 dólares que costaba antes del inicio de la guerra.
Cabe recordar que, según IATA, el combustible es uno de los mayores costos operacionales de las aerolíneas, representando cerca del 30 % de los gastos operativos. Ante este escenario, este porcentaje podría dispararse por encima del 50%, lo que, según los expertos, afectaría a aspectos como la flexibilidad de horarios y rutas no rentables.
Las aerolíneas toman acción

A su vez, la firma Cirium encontró que 19 de las 20 aerolíneas más grandes del mundo están reduciendo su capacidad aérea entre 0 y 5 puntos porcentuales. Su análisis reveló que la capacidad global prevista para mayo ha disminuido tres puntos porcentuales desde principios de marzo, que pasó de un crecimiento del 4-6 % este año, a una variación que oscila entre una disminución del 2-3% y un crecimiento del 1-3%.
Además, Cirium encontró que todas las regiones han experimentado recortes en los horarios de vuelos. Entre las 100 aerolíneas más grandes, las de Oriente Medio han sufrido las mayores reducciones en su capacidad, seguidas por las del Sudeste Asiático. Además, la lista parece mostrar un impacto particularmente significativo para algunas aerolíneas de bajo coste de Asia y América.
Mientras tanto, algunas aerolíneas han decidido tomar medidas como aumentar los costos por servicios adicionales (maletas registradas o selección de asientos), cancelar vuelos y, en el caso más radical, retirar algunos aviones de su operación. Algunos de los anuncios incluyen:
- Air Canada: Suspenderá algunos vuelos nacionales, transfronterizos e internacionales en respuesta al aumento de los precios del combustible para aviones. Las rutas suspendidas incluyen los vuelos de Toronto y Montreal al aeropuerto JFK de Nueva York desde el 1° de junio hasta el 25 de octubre, además de la suspensión del lanzamiento de la ruta Guadalajara-Montreal. También realizará algunos ajustes en sus frecuencias a futuro.
- United Airlines: El director ejecutivo, Scott Kirby, anunció en un memorando para su personal que reduciría los vuelos no rentables durante los próximos dos trimestres. “Si los precios se mantuvieran en este nivel, supondría un gasto anual adicional de USD 11.000 millones de dólares solo en combustible para aviones. Para que se hagan una idea, en el mejor año de United, obtuvimos menos de 5.000 millones de dólares”, añadió en el mensaje.
- KLM: Recortará 160 vuelos para el próximo mes, lo que representa el 1% del total de sus rutas. La aerolínea alegó “el aumento del precio del queroseno” y afirmó que un número limitado de vuelos “ya no son financieramente viables”.
- Lufthansa: Anunció que retirará decenas de aviones antes de lo previsto debido al aumento del precio del combustible para aviones y los conflictos laborales. La compañía decidió cerrar antes de lo previsto, y de forma inmediata, su filial regional Lufthansa Cityline (que estaba programado para el próximo año) y retirará sus 27 aviones más antiguos y menos eficientes de operación.
- Eldeweiss: Suspendió los vuelos a Denver y Seattle y redujo la frecuencia de la ruta a Las Vegas durante el inicio del verano y el otoño. Además, anunció que no operará sus servicios a Mascate y Salalah (Omán) en el invierno 2026/27.
- Easyjet: Informó que prevé una pérdida antes de impuestos de entre 540 y 560 millones de libras esterlinas durante el primer semestre del ejercicio fiscal 2026. No obstante, el director ejecutivo, Kenton Jarvis, afirmó que la demanda se mantiene sólida en general
- Ryanair: Su director ejecutivo, Michael O’Leary, declaró en una entrevista que están considerando reducir sus rutas. Además, afirmó que el suministro de combustible para aviones podría verse comprometido si la guerra continúa.
- Vietnam Airlines: Según informó Reuters, suspendió siete rutas nacionales a partir del 1 de abril. El medio indicó que la aerolínea considera reducir el volumen de vuelos entre un 10 % y un 20 % mensual durante el próximo trimestre fiscal si el precio del combustible para aviones subía a entre 160 y 200 dólares por barril.
- Air New Zealand: anunció a principios de mayo que recortaría alrededor del 5% de sus vuelos, es decir, unos 1.100.




