Talleres, actividades interactivas y jornadas educativas dirigidas a huéspedes hacen parte del programa con el que Decameron busca trabajar de la mano con los turistas para proteger la biodiversidad y cuidar los ecosistemas. Se trata de “Voces y ecos de la Fauna”, su propia iniciativa de educación ambiental, además de otras iniciativas que complementan el compromiso con el medio ambiente.
En un momento en que los viajeros son cada vez más conscientes del impacto ambiental de sus decisiones, la sostenibilidad se ha convertido en un foco para la industria turística. Más allá de reducir su huella ambiental, Decameron busca involucrar a los visitantes en la protección de los ecosistemas y la conservación de la fauna local a través de experiencias educativas y participativas. Para la cadena de hoteles, el turismo puede convertirse en una herramienta de transformación social y ambiental, y todos pueden hacer parte.
“Creemos que el turismo tiene el potencial de generar un impacto positivo real en los territorios donde operamos. Cuando logramos que una persona conozca las especies que habitan un ecosistema, entienda los riesgos que enfrentan y participe activamente en su cuidado, el viaje adquiere un propósito mucho más transformador”, afirmó Ana Lucia Giraldo, Directora de Sostenibilidad de Decameron.
Por eso, uno de los proyectos más representativos de esta propuesta es “Voces y Ecos de la Fauna”, desarrollado por Decameron Salinitas en El Salvador. En esta iniciativa de educación ambiental, se busca sensibilizar sobre la importancia de proteger la fauna silvestre y preservar los ecosistemas a través de la pedagogía. Este programa fue uno de los ganadores del Concurso de Biodiversidad 2025 de Decameron en la categoría de educación y sensibilización ambiental.
Esta iniciativa hace parte de una estrategia regional impulsada por la cadena hotelera, pues durante la edición 2025 del Concurso de Biodiversidad de Decameron, participaron 19 hoteles de seis países, cuyas propuestas lograron beneficiar a más de 2.250 especies. La educación ambiental, la limpieza de ecosistemas y el voluntariado corporativo fueron algunas de las acciones de conservación que se destacaron. Además, se desarrollaron más de 4.750 horas de formación y 5.600 horas de voluntariado enfocadas en biodiversidad y sostenibilidad.
Recientemente, Decameron certificó el 100% de sus hoteles con el sello internacional Ecostars, una acreditación reconocida por el Consejo Global de Turismo Sostenible (GSTC), que evalúa el desempeño ambiental de cada propiedad y promueve estándares responsables dentro de la industria hotelera. Según la cadena hotelera, la sostenibilidad dejó de ser un componente aislado dentro de la industria turística y ahora es parte integral de la experiencia del viajero, pues los turistas ahora buscan conectar con la cultura local, comprender el valor de los ecosistemas y participar en prácticas responsables.




