Según WTTC, la Copa Mundial de la FIFA 2026 se convirtió en una prueba de escala para los sistemas migratorios, que, ante la dinámica del torneo, deben equilibrar la agilidad en el ingreso de viajeros con los controles de seguridad.
La Copa Mundial disputada en 2002, que tuvo a Corea y Japón como sede, es el único referente en la historia en la que este torneo se jugara en más de un país. Por ello, la edición 2026 no solo quedará en la historia por reunir a 48 selecciones —la más larga hasta la fecha—, sino también por disputarse simultáneamente en tres países: Estados Unidos, Canadá y México. Así, el torneo también representa un punto de inflexión en la manera en que los países gestionan el ingreso de viajeros, gracias a sistemas que combinan seguridad, digitalización y agilidad en los controles fronterizos.
En su informe FIFA World Cup Border Management & Visa Facilitation: 20 Years of Evolution (2006-2026), el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) analizó cómo los grandes eventos deportivos han impulsado cambios estructurales en los procesos migratorios. Además, evaluó cómo la reciente edición de la Copa Mundial, por su magnitud y complejidad operativa, impulsó la innovación y evolución en herramientas de control fronterizo en los tres países, de forma que se facilitara los desplazamientos internacionales sin sacrificar los estándares de control.
Para Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, la evolución registrada en estos torneos evidencia que los controles fronterizos pueden convertirse en facilitadores de la conectividad global.
“Estamos viendo el surgimiento de un nuevo modelo de viaje: digital, seguro y capaz de operar a gran escala. La identidad digital y los mecanismos de verificación previos al desplazamiento tienen el potencial de mejorar tanto los procesos de ingreso como la experiencia del viajero“, señaló.
Modelo de “viajero confiable” en el Mundial 2026
Uno de los elementos centrales ha sido la implementación del modelo de “viajero confiable”, mediante el cual los visitantes previamente evaluados como de bajo riesgo acceden a procedimientos migratorios más rápidos y predecibles.
En Estados Unidos, más de 5,9 millones de solicitudes del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA) se tramitaron antes del campeonato, de las cuales más de cinco millones recibieron aprobación para ingresar sin visa. Paralelamente, más de 1,6 millones de personas se vincularon a programas como Global Entry, NEXUS y SENTRI, que agilizan el paso por los controles en los tres países anfitriones.
En paralelo, se adoptaron nuevas herramientas digitales para mejorar la experiencia del viajero. Entre ellas figuran FIFA PASS, que prioriza las citas para trámites migratorios de quienes cuentan con entradas para los partidos, y COMPASS, un asistente basado en inteligencia artificial que orienta a los aficionados sobre requisitos de ingreso y procedimientos de viaje.
En el caso de México, las políticas migratorias facilitan la llegada de los viajeros: ciudadanos de más de 65 países pueden ingresar sin visa para estadías de hasta 180 días y, además, existe una exención del visado turístico para quienes poseen visas vigentes o permisos de residencia de Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido o el espacio Schengen. El país también reforzó su programa “viajero confiable”, que permite utilizar quioscos automatizados y filas preferenciales en determinados aeropuertos.
Por su parte, Canadá exigió a los visitantes obtener una visa o una Autorización Electrónica de Viaje (eTA) antes de su llegada. Las autoridades recomendaron incluir la referencia “FIFA World Cup 26” en las solicitudes para facilitar el procesamiento oportuno. Los usuarios de Nexus (el programa de viajero confiable canadiense) accedieron a controles acelerados mediante puertas electrónicas, mientras que otros viajeros pudieron adelantar sus declaraciones de aduana e inmigración a través de la aplicación ArriveCAN, habilitada hasta 72 horas antes del arribo.
20 años de cambios en la gestión fronteriza
El estudio del WTTC muestra que estos avances son el resultado de una transformación en el manejo de fronteras iniciada hace dos décadas. La Copa Mundial de Alemania 2006 amplió los procesos de visado dentro del espacio Schengen; Sudáfrica 2010 introdujo la primera visa para eventos y los mecanismos de preevaluación; Brasil 2014 estableció categorías de visado específicas y un marco jurídico especializado; Rusia 2018 integró el ingreso, transporte y acceso a estadios mediante el sistema FAN ID; y, finalmente, Qatar 2022 desarrolló el ecosistema digital Hayya, posteriormente convertido en una plataforma permanente de e-visa.
El organismo considera que el siguiente desafío será desarrollar sistemas interoperables entre múltiples jurisdicciones, especialmente ante eventos cada vez más distribuidos geográficamente. La Copa Mundial de la FIFA 2030, prevista en seis países y tres continentes (España, Marruecos y Portugal serán los anfitriones principales, mientras que Argentina, Paraguay y Uruguay albergarán los partidos inaugurales), pondrá nuevamente a prueba la capacidad de los destinos para coordinar soluciones que permitan desplazamientos fluidos, con controles eficaces y una experiencia homogénea para millones de visitantes.




