Julián Franco Restrepo, nuevo viceministro de Turismo, y María Isabel Campo, gerente de Fontur, entregaron mensajes clave al sector turístico colombiano, en el marco del 2º Encuentro de Autoridades de Turismo del Caribe.
El encuentro —iniciativa del la Gobernación del Atlántico— fue la mejor antesala del Congreso Nacional de Agencias de Viajes que inicia hoy en el Centro de Eventos Puerta de Oro de Barranquilla. La cita fue en el hotel Marriott Barranquilla y reunió a autoridades de turismo, alcaldes, representantes gremiales, asociaciones y líderes del sector turismo de los siete departamentos del Caribe colombiano en una intensa jornada de trabajo y deliberación sobre los temas neurálgicos del turismo en la región.
En paralelo, los capítulos Cotelco de Atlántico, Magdalena y Cartagena organizaron una mega rueda de negocios con agencias de viajes y mayoristas de la región —Caribe Conecta 2026— con miras a conectar la oferta y la demanda para las vacaciones de semana de receso escolar y fin de año. En estos escenarios participaron Julián Franco Restrepo, viceministro de Turismo, y María Isabel Campo, gerente de Fontur; ambos entregaron mensajes fundamentales y reveladores de lo que será la política turística y su gestión en el gobierno que apenas inicia.
El primer día del viceministro de Turismo

Julián Franco Restrepo, que fue nombrado en esta posición el martes 25 de agosto, tuvo un primer día de trabajo bastante movido con su visita al 2º Encuentro de Autoridades de Turismo del Caribe. Junto a Jaime Alfaro, subsecretario de Turismo de la Gobernación del Atlántico, el nuevo viceministro le habló al sector con varios mensajes que permiten identificar prioridades turísticas en este gobierno.
Lo primero, de entrada, fue un llamado a la unidad del sector —“es el momento de la unidad. Si no estamos unidos es muy difícil que podamos obtener logros más grandes” — y lo segundo, un llamado a soñar en grande, lo que, según detalló Franco, viene por directriz del ministro Gómez y del mismo presidente de la República. Para el viceministro, el método es escuchar a todos los actores; “todas las regiones serán escuchadas, mi forma de trabajo es escuchar y cocrear”, afirmó.
“La prioridad hoy es la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto. Este es un llamado a todo el país para que estemos concentrados en esa tarea, lo que no significa que en este tiempo no estemos pensando en estrategias, en proyectos, en el plan sectorial“.
“En términos de estrategia, creo que el modelo que hemos venido trabajando debe ser revisado. Es un modelo que ha funcionado, pero tenemos que pensar en uno más actualizado, moderno (…) Y aquí necesitamos hablar de confianza. La confianza es la única forma de atraer el turismo internacional y, por supuesto, de dinamizar el turismo doméstico“
No se trata solamente de la llegada de turistas, sino del impacto económico. Hoy el PIB que genera el sector turístico está alrededor del 2,3 %. Tengo la visión de que podemos llegar al 7 %.



“La primera gran acción que queremos tener desde el Gobierno Nacional es un centro de inteligencia turística que permita la toma de decisiones basadas en datos ¡Los números primero! La medición será uno de los temas prioritarios (…) Seremos muy respetuosos de las iniciativas regionales, pero necesitamos centralizar la información”.
“Desde hace mucho tiempo venimos hablando de experiencias, de diseño de producto, de generación de rutas y corredores. Creo que es momento de focalizarse y que el sector privado conecte esas experiencias (…) en la gastronomía creo que tenemos un gran valor hacia el mundo”.
La primera gran acción que queremos tener desde el Gobierno Nacional es un centro de inteligencia turística que permita la toma de decisiones basadas en datos ¡Los números primero! La medición será uno de los temas prioritarios (…) Seremos muy respetuosos de las iniciativas regionales, pero necesitamos centralizar la información.
María Isabel Campo: pensar el Caribe desde el Caribe

Como mujer 100 % caribeña, la gerente de Fontur presidió la apertura del 2º Encuentro de Autoridades de Turismo del Caribe con un discurso sentido y lleno de mensajes sobre las prioridades y misionalidad del Fondo Nacional de Turismo en su administración. Al igual que el viceministro, Campo señaló que una de las prioridades será “ayudar a reconstruir destinos, recuperar empresas, proteger empleos y devolver proyectos de vida” en las zonas afectadas por el terremoto.
“Tenemos que pensar en el Caribe desde el Caribe. Pensarlo desde nuestros municipios, cultura y vocación productiva; desde el mar y el río, desde la sierra y las ciénagas, desde nuestros pueblos, ciudades e islas. El Caribe tiene alma propia, tiene una manera particular de vivir, de contar historias y relacionarse con el territorio. Pensar el Caribe desde el Caribe significa reconocer esa identidad y convertir una visión compartida de desarrollo en ejecución“.
“El reto no es únicamente que lleguen turistas, sino que permanezcan más tiempo, activen más empresas, generen más empleo y dejen mayor valor en la economía. Y ese mayor valor es el resultado de algo que trasciende generaciones y perdura en el tiempo: la educación. Formar a nuestra gente y crear talento es determinante para cambiar realidades“.



“Ninguna apuesta turística se sostiene sin educación. Podemos construir la mejor infraestructura, diseñar los mejores corredores y hacer la mejor promoción, pero todo termina siempre en un encuentro entre personas. Un guía que sabe contar su territorio, un cocinero que entiende el valor de sus recetas, un joven que entiende otro idioma, un artesano que conoce su mercado: ahí se define si un destino es memorable o simplemente aceptable“.
Tenemos brechas reales en talento humano, bilingüismo, cultura de servicio, competencias digitales, gestión empresarial, sostenibilidad (…) queremos que la formación deje de ser un componente accesorio de los proyectos y pase a ser un eje fundamental de la estrategia.





“Queremos que las experiencias no sean únicamente para el turismo extranjero. Tenemos que mirar hacia adentro. El turismo es una herramienta de integración nacional; queremos que los colombianos recorran Colombia y mantengan activa la economía turística durante todo el año“.
Tenemos el desafío de ampliar el mapa turístico. Los grandes flujos siguen concentrándose en pocos destinos: el 80% de los turistas llegan a Cartagena, Medellín y Bogotá. El reto es lograr que estos destinos consolidados abran oportunidades para otros territorios (…) el Caribe interior es extraordinario y tiene muchísimo que ofrecer.




“Hay una apuesta que me entusiasma y es la magia de ‘puebliar’. ‘Puebliar’ es conocer el territorio desde adentro; ‘puebliar’ puede ayudarnos a hacer visibles municipios con una enorme riqueza cultural, natural y patrimonial, pero que están por fuera de los grandes flujos turísticos“.
“Todos los municipios tienen capacidades institucionales diferentes. En muchos hay buenas ideas, vocación turística e, incluso, posibilidades de financiación, pero no siempre existe la capacidad técnica para convertirlo en un proyecto sólido. Y ahí Fontur tiene que ayudar”.
Queremos un Fontur más estratégico; un Fontur que comprenda el territorio, desarrolle la oferta, estructure proyectos de alto impacto, movilice recursos, articule relaciones con las regiones, fortalezca capacidades territoriales y humanas y mida resultados.

“Queremos que cuando un alcalde nos traiga una iniciativa viable, encuentre respuestas y no nuevos laberintos; que pueda saber qué falta, cómo resolver y cuál es el camino para convertir esa oportunidad en realidad. Menos proyectos dando vuelta entre escritorios y más proyectos avanzando hacia el territorio“.
“Sabemos que las grandes transformaciones toman tiempo, pero los territorios necesitan sentir resultados desde ahora. Por eso, queremos combinar proyectos de largo plazo con victorias tempranas, destrabar proyectos estratégicos que hoy están detenidos y poner en marcha los primeros proyectos de recuperación turística en los territorios”.
Hay una palabra que debe caracterizar esta nueva etapa: ejecución. La confianza se construye ejecutando y, para conseguirlo, cada proyecto que apoyemos debe tener indicadores desde el principio. Debemos saber qué queremos transformar y cómo vamos a medirlo.




