Donald Trump se reunió en la Casa Blanca con ejecutivos de algunas de las principales aerolíneas, cadenas hoteleras, compañías de cruceros y grupos turísticos de Estados Unidos. La industria propuso alcanzar los 100 millones de visitantes internacionales anuales para 2030.
El presidente de Estados Unidos recibió en la Casa Blanca a ejecutivos de algunas de las empresas más importantes del sector turístico para analizar el futuro de una industria que viene de un verano impulsado por la Copa Mundial de la FIFA 2026, pero que todavía enfrenta dificultades para recuperar plenamente el flujo de viajeros internacionales.
El encuentro, realizado en el Salón Oval, contó con representantes de American Airlines, Hilton, Marriott International, IHG Hotels & Resorts, Booking.com, MGM Resorts, Caesars Entertainment, The Venetian, Hard Rock, Carnival, Universal y Raffles & Fairmont Hotels & Resorts, además de dirigentes de la U.S. Travel Association y funcionarios de la administración.
La principal propuesta presentada al gobierno fue establecer como objetivo que Estados Unidos reciba 100 millones de visitantes internacionales por año para 2030.
El presidente y CEO de U.S. Travel Association, Geoff Freeman, sostuvo que alcanzar esa cifra generaría alrededor de USD 81.000 millones adicionales en gasto turístico y permitiría crear más de 400.000 empleos. La industria pretende aprovechar la exposición conseguida durante la Copa Mundial de Fútbol, las celebraciones por los 250 años de Estados Unidos y, a mediano plazo, los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Trump destacó el desempeño del turismo durante el verano boreal y aseguró durante la reunión que la temporada había demostrado que Estados Unidos volvía a ocupar un lugar central como destino internacional.
Los indicadores, sin embargo, muestran un escenario con claroscuros. El gasto relacionado con viajes aumentó 6,2 % interanual en junio, hasta alcanzar USD 122.100 millones, su resultado mensual más fuerte en aproximadamente un año. El Mundial contribuyó al movimiento en ciudades anfitrionas y generó mayor actividad en hoteles, restaurantes, transporte y otros servicios.
Pero parte de ese crecimiento estuvo impulsado por los precios: los costos vinculados a los viajes aumentaron 8,1 % respecto del mismo período del año anterior, mientras que el volumen de pasajeros aéreos disminuyó 1,3 %.
La recuperación del visitante extranjero representa un desafío todavía mayor. Estados Unidos recibió alrededor de 68 millones de turistas internacionales en 2025, un 5,5 % menos que el año anterior, y las llegadas desde el exterior continuaban mostrando una caída acumulada de aproximadamente 4,7 % hasta julio de 2026.
Representantes de la industria vienen señalando diversos factores que dificultan la recuperación, entre ellos los tiempos de espera para entrevistas de visas, el costo de los pasajes aéreos y determinadas políticas migratorias y de ingreso al país.
La industria también observa con atención nuevas medidas de control migratorio y programas de garantías económicas para determinados solicitantes de visa, ante el temor de que puedan desalentar viajes hacia Estados Unidos.
La meta de los 100 millones supone un incremento cercano al 47 % respecto de los niveles de 2025. Como referencia, el récord estadounidense se produjo en 2018, durante el primer mandato de Trump, cuando el país recibió cerca de 80 millones de visitantes internacionales.
Los líderes turísticos plantean además la aspiración de convertir a Estados Unidos en el país más visitado del planeta. El desafío es considerable: Francia recibió alrededor de 102 millones de turistas internacionales en 2025, mientras España se aproximó a los 97 millones.




