Un nuevo índice analizó 351 experiencias en 90 países y determinó cuánto podría demorarse un viajero en conseguir acceso mediante. El Maratón de Nueva York encabeza la clasificación, mientras experiencias como navegar el Gran Cañón o visitar The Wave también presentan una demanda muy superior a los cupos disponibles.
Correr el Maratón de Nueva York, descender en rafting por el Gran Cañón o conseguir un permiso para ingresar a algunos de los paisajes naturales más codiciados del planeta forman parte de la lista de sueños de millones de viajeros. Sin embargo, el enorme crecimiento de la demanda está transformando algunas de estas experiencias en desafíos que pueden requerir años de intentos.
El Access Index 2026, elaborado por la compañía de viajes y expediciones Jade Peak, analizó 351 actividades al aire libre distribuidas en 90 países, utilizando datos de organizadores y fuentes públicas. Entre los factores considerados figuran la cantidad de postulantes, los cupos disponibles, los precios, las exigencias para participar y los sistemas utilizados para distribuir las plazas.
El caso más extremo es el Maratón de Nueva York. Para la edición de 2026 se presentaron unas 240.000 personas al sorteo general, con una tasa de aceptación cercana al 1 %. El estudio calcula que una persona que dependa exclusivamente de esa vía y vuelva a postular todos los años tendría una espera promedio estimada de 69 años para conseguir un lugar.
La cifra no representa una lista de espera tradicional en la que cada participante avanza automáticamente de posición. Se trata de una proyección estadística basada en las probabilidades actuales del sorteo y suponiendo que el interesado vuelve a intentarlo cada año.
Londres, The Wave y el Gran Cañón, entre los más difíciles
En segundo lugar aparece el Maratón de Londres, con una espera mediana estimada de 30 años mediante su sorteo público y alrededor de 44 candidatos por cada plaza disponible.
El tercer puesto corresponde a The Wave, la famosa formación rocosa ubicada en la frontera entre Arizona y Utah, en Estados Unidos. El acceso está estrictamente controlado para proteger el área natural y el índice calcula una espera equivalente a 23 años, considerando los datos utilizados para el análisis.
El Gran Cañón aparece cuarto. Conseguir mediante el sorteo un permiso para realizar determinados viajes de rafting por el río Colorado podría representar una espera máxima estimada cercana a 18 años, con 26 solicitantes por plaza según el ciclo analizado. El sistema, sin embargo, otorga diferentes ponderaciones a los participantes, por lo que la probabilidad real puede variar.
El ranking de las 10 experiencias con mayor espera




- Maratón de Nueva York: 69 años
- Maratón de Londres: 30 años
- The Wave: 23 años
- Rafting en el Gran Cañón: hasta 18 años
- Maratón de Shanghai: 10 años
- The Enchantments: 9,8 años
- Maratón de Wuxi: 9,5 años
- Hardrock 100: 9 años
- Western States 100-Mile Endurance Run: 8 años
- Maratón de Pekín: 3,8 años
El informe destaca que algunos eventos ofrecen alternativas al sorteo general. Nueva York, por ejemplo, cuenta con distintas modalidades de clasificación, programas vinculados a clubes, operadores turísticos internacionales y organizaciones benéficas.
En otras competencias, la perseverancia también puede mejorar las posibilidades. Hardrock 100 y Western States 100 utilizan sistemas que aumentan las opciones de los corredores que postulan durante varios años consecutivos.
La creciente presión llevó incluso a eventos que antes vendían sus entradas por orden de llegada a adoptar sorteos. Entre ellos aparecen Copenhague, la Media Maratón de Praga, Sydney y Comrades, reflejando una tendencia que probablemente seguirá expandiéndose.




