La Fiscalía Nacional Económica (FNE) de Chile aprobó la operación para que Sky Airline se integre al holding Abra, controlador de Avianca y Gol, aunque con medidas de mitigación.
El proceso de consolidación aérea en América Latina sumó un capítulo decisivo esta semana: la Fiscalía Nacional Económica (FNE) de Chile dio luz verde a la adquisición de Sky Airline por parte del Grupo Abra, holding que controla a Avianca y Gol. La aprobación, sin embargo, llegó acompañada de condiciones específicas que las partes deberán cumplir una vez que la transacción se concrete.
Según la resolución, la FNE concluyó que la operación “no resulta apta para reducir sustancialmente la competencia en los mercados analizados”, pero sí observó reparos en cláusulas contractuales que podían operar como restricciones excesivas: en particular, una cláusula de no solicitación de trabajadores y otra de no competencia entre las partes.
El punto crítico, de acuerdo con la autoridad, era el alcance y la duración de estas restricciones. La cláusula de no solicitación —tal como estaba planteada originalmente— se extendía a la totalidad de los trabajadores de Sky y de Abra, lo que excedía el estándar considerado proporcional para resguardar la inversión o facilitar la integración. En cuanto a los plazos, la FNE advirtió que podían superar el umbral aceptado por la jurisprudencia local en materia de libre competencia.
Frente a esas observaciones, Grupo Abra y Sky ofrecieron medidas de mitigación que fueron aceptadas: ambas cláusulas quedaron sujetas a un plazo único de 24 meses desde el cierre de la operación; la no solicitación se acotó únicamente al “personal clave” de Grupo Sky; y las compañías se comprometieron a reportar a la FNE el cumplimiento de estas obligaciones.
Más allá de las condiciones, el dictamen chileno representa un avance central para un acuerdo anunciado en noviembre de 2025 y que ahora entra en su tramo final. Tras el visto bueno en Chile, las empresas remarcaron que el acuerdo también cuenta con aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil, por lo que el principal pendiente regulatorio para el cierre se concentra en Perú, donde aún debe pronunciarse Indecopi.
En el análisis de competencia, la FNE puso atención en el solapamiento entre redes. De acuerdo con lo reportado, Sky y Abra no coinciden en rutas directas y las coincidencias se darían en rutas con escala, como Santiago–Punta Cana, Santiago–Cancún y Santiago–Miami. En ese escenario, el regulador consideró relevante la presión competitiva de otros actores con peso regional, como Latam y Copa, entre otros, lo que permitió descartar un impacto sustantivo en dichas conexiones.
Sky se ha consolidado como uno de los actores clave del modelo low cost en la región andina y del Cono Sur; Abra, en tanto, busca articular un portafolio de aerolíneas que le permita escala, conectividad y sinergias comerciales en varios mercados a la vez. La integración plantea preguntas que van desde cómo se reordenarán redes y acuerdos de distribución hasta qué efectos podría tener en capacidad, tarifas y conectividad entre países.




