Según la IATA, el sector aéreo transportará 8.000 millones de pasajeros al año en un plazo de 20 a 25 años, y se encamina a alcanzar los 10.000 millones en 2050.
Mientras la industria de la aviación se prepara para transportar casi al doble de pasajeros dentro de una generación, los aeropuertos, la flota y el personal fronterizo no crecerá en la misma manera. ¿Cómo será posible? Según el Informe de Impacto 2025 de SITA, la respuesta está en la tecnología y el uso eficiente de la inteligente de la inteligencia artificial.
En ese sentido, David Lavorel, CEO de SITA, aseguró: “En los últimos años, el sector se ha planteado una pregunta crucial: ¿cómo podemos transportar el doble de viajeros sin duplicar nuestra infraestructura? El Informe de Impacto 2025 de SITA muestra cómo la respuesta se está gestando entre nuestros clientes. Los aeropuertos están ampliando su capacidad dentro de las instalaciones que ya poseen. Los gobiernos están agilizando los controles fronterizos antes de que los pasajeros lleguen a la cola. La IA está dejando de lado a los pilotos para integrarse en las salas de operaciones donde se gestionan los vuelos. Ninguno de estos logros es mérito de una sola empresa; pertenecen a las aerolíneas, aeropuertos, gobiernos y socios que trabajan juntos como un solo equipo”.
Algunos de los cambios más visibles se observan en las fronteras. En Aruba, por ejemplo, los pasajeros preaprobados completan los trámites fronterizos a su llegado en solo ocho segundos, un 78 % más rápido que antes, gracias a la combinación de credenciales de viaje digitales y controles biométricos.
La inteligencia artificial también empieza a ganar un rol en la misma dirección, al pasar de las pruebas a las operaciones reales. Por ejemplo, los pilotos pueden recibir perfiles de ascenso y crucero que optimizan el consumo de combustible por medio de SITA OptiFlight, que utiliza el aprendizaje automático y modelado de gemelos digitales. Este sistema, de hecho, procesó 2,9 millones de vuelos para 59 aerolíneas clientes en 2025, lo que permitió ahorrar 127.732 toneladas de combustible y el equivalente a 403.633 toneladas de dióxido de carbono.
Y mientras que para muchos aeropuertos, la expansión de la infraestructura no es una opción, surge la necesidad de replantear la experiencia desde dentro, utilizando sistemas de uso común, biometría, autoservicio y datos en tiempo real para optimizar el flujo de pasajeros de principio a fin.
En ese sentido, en los aeropuertos de Toronto Pearson y Abu Dhabi, las herramientas de gestión aeroportuaria integral basadas en IA están recuperando minutos por escala, ganancias que se acumulan a lo largo del día. En Thai Airways, el enrutamiento basado en IA de SITA WorldTracer Auto Reflight reubica automáticamente el equipaje extraviado en el siguiente vuelo viable, reduciendo la conciliación de tres minutos a un segundo.
“Para atender a más pasajeros, la industria debe recurrir a la tecnología de viajes, no solo a la expansión física. Por eso, las aerolíneas y los aeropuertos aumentaron sus inversiones en tecnología de la información a 36.000 millones de dólares y 14.800 millones de dólares respectivamente el año pasado”, aseveró Lavorel.
La misma tecnología hace que la red sea más resistente cuando se producen interrupciones. En una prueba de concepto realizada en 2025 en el Centro de Control de Reims, Francia, el proveedor de servicios de navegación aérea DSNA proporcionó a los controladores la misma información meteorológica en tiempo real que ya utilizan los pilotos y despachadores, reduciendo los retrasos causados por el clima hasta en un 65 % y ahorrando hasta 105.000 minutos de retraso en alrededor de 21 días de operaciones afectadas por el clima.
En los diferentes aspectos de sus operaciones, la industria avanza en una dirección similar. Para atender la creciente demanda, y seguir reduciendo las fricciones de viaje, la industria no necesita duplicar su infraestructura para duplicar su capacidad, sino integrar de forma inteligente la tecnología que ya tiene a su alcance. Ahorro de tiempo, procesos más ágiles, rutas más eficientes, menos equipajes perdidos son algunos de los elementos que las diferentes herramientas permiten optimizar.




