Aunque las olas de calor son cada vez más frecuentes, solo una minoría las considera su mayor riesgo al planificar un viaje internacional. El acceso a servicios médicos confiables, las enfermedades transmitidas por alimentos y los accidentes encabezan las inquietudes de los viajeros.
Saber dónde y cómo recibir atención médica de calidad ante una emergencia es una de las principales preocupaciones de los viajeros internacionales, según un nuevo estudio que pone la lupa en las inquietudes que dominan a los pasajeros antes y durante un viaje.
Según la Encuesta de Percepción y Seguridad del Viajero de Global Rescue, el 27 % de los participantes identificó el acceso a una atención médica de calidad como su principal preocupación de salud durante un viaje internacional. El sondeo fue realizado entre el 30 de junio y el 6 de julio de 2026 entre viajeros internacionales experimentados.
En segundo lugar aparecen las enfermedades transmitidas por alimentos, mencionadas por el 17 % de los encuestados. Les siguen las lesiones provocadas por accidentes, con un 16 %; las enfermedades infecciosas, con un 14 %; y la eventual necesidad de una evacuación médica, con un 12 %.
Pese al aumento de las temperaturas y a la mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos, solo el 12 % de los viajeros dijo estar muy o extremadamente preocupado por los efectos del calor durante sus desplazamientos internacionales.
En contraste, el 52 % manifestó una preocupación leve o moderada, mientras que el 36 % aseguró no sentirse preocupado por este riesgo. Apenas el 3 % señaló las enfermedades relacionadas con el calor como su principal inquietud sanitaria al viajar.
Los resultados fueron similares entre los viajeros residentes en Estados Unidos y quienes viven en otros países. No obstante, estos últimos mostraron una mayor preocupación por los costos elevados de la atención médica y por la posibilidad de necesitar una evacuación sanitaria.
El estudio muestra que los viajeros no necesariamente están ignorando los riesgos climáticos, sino que más bien parecen considerar que el calor puede manejarse mediante medidas preventivas, mientras que una atención médica deficiente o inaccesible podría transformar un inconveniente en una emergencia capaz de interrumpir todo el viaje.




