Junto con la Unidad de Prevención de Fraude del Consulado de Estados Unidos, el organismo realizó un Seminario de Fraude en Visas, en el que orientó a los asistentes sobre las distintas situaciones que pueden presentarse durante el trámite consular, las prácticas que deben evitar como agentes de viajes y las herramientas que ofrece la Embajada de EE. UU. a los colombianos.
Durante el encuentro se abordaron las principales situaciones que pueden generar irregularidades en una solicitud de visa, desde la presentación de documentos falsos hasta la omisión de información o la tergiversación del propósito del viaje. Además, los representantes consulares explicaron el papel que cumplen los agentes de viajes en la prevención de estas prácticas.
La capacitación estuvo liderada por Paola Jaimes, de la Unidad de Prevención de Fraude del Consulado de Estados Unidos, junto con el oficial Christopher Leach y el investigador Johan Murcia. Los especialistas expusieron señales de alerta, prácticas que pueden comprometer un trámite y los canales oficiales disponibles para consultar información y reportar posibles casos.
Jaimes explicó que la prevención del fraude involucra tanto a las autoridades como a los solicitantes, agentes de viajes y demás actores que participan en el proceso. La unidad hace parte del Departamento de Estado y trabaja con entidades de Colombia y Estados Unidos, entre ellas la Policía Nacional, la Fiscalía, la Registraduría Nacional y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
¿Qué situaciones pueden constituir fraude en visas?

Durante el seminario se explicó que el fraude puede presentarse cuando se busca obtener un beneficio mediante engaño o aprovechándose de una persona o institución. Entre las situaciones identificadas están la presentación de documentos falsos, la solicitud de citas de emergencia sin que exista una emergencia real, el ocultamiento de información relevante y la tergiversación del propósito del viaje.
Entre los documentos falsificados encontrados en investigaciones se mencionaron certificaciones laborales, documentos de contadores o abogados, extractos bancarios y certificados de matrimonio. También se han detectado documentos alterados para sustentar supuestas emergencias médicas con el objetivo de obtener una cita anticipada.
Otro mecanismo señalado fue la venta, transferencia o utilización de visas auténticas por personas diferentes a sus titulares. Según la explicación ofrecida, las medidas de seguridad actuales dificultan la falsificación directa, por lo que algunas prácticas buscan hacer pasar a otra persona como titular de una visa legítima.
La Unidad de Prevención de Fraude también hizo énfasis en que el propósito declarado debe corresponder con la categoría de visa solicitada. Por ejemplo, si el objetivo real es estudiar durante un periodo determinado o desarrollar una actividad laboral, no corresponde presentar el viaje como turismo para obtener una visa B1/B2.
Estas conductas pueden trascender el ámbito administrativo. En Colombia pueden relacionarse con delitos como falsedad en documento público o privado, concierto para delinquir, trata de personas o tráfico de migrantes, mientras que en Estados Unidos existen figuras relacionadas con fraude en visas, fraude en pasaportes, tráfico de migrantes y uso de documentos falsos.
Durante la presentación también se expuso un caso investigado por las autoridades colombianas en el que una organización ofrecía entrenamiento para preparar solicitantes, además de documentos e identidades falsas, con el objetivo de facilitar su ingreso a Estados Unidos. El ejemplo permitió mostrar cómo algunas investigaciones pueden involucrar redes que operan en distintas ciudades y países.
El papel de los agentes en el proceso
Uno de los principales mensajes dirigidos a los profesionales del turismo fue la necesidad de diligenciar el formulario DS-160 con información completa, real y verificable. La Unidad de Prevención de Fraude señaló que el formulario identifica también a la persona o agencia que ayudó a completarlo, información que puede utilizarse posteriormente para establecer contacto durante una investigación.
Por ello, se recomendó leer y responder cada pregunta cuidadosamente, evitar trasladar información entre solicitudes de diferentes viajeros y comprobar que los datos correspondan al solicitante. La información queda registrada en los sistemas consulares y puede contrastarse con diferentes fuentes.
También se pidió no dejar campos sin diligenciar cuando la información está disponible y responder de manera consciente las preguntas de seguridad. Como ejemplo, se explicó que una persona puede haber sido arrestada y posteriormente declarada no culpable, o no haber llegado a prisión, pero el arresto sigue siendo un hecho que debe considerarse al responder las preguntas correspondientes.
En este sentido, los agentes deben evitar ocultar información del solicitante, facilitar documentos o credenciales falsas o garantizar la aprobación de una visa. La decisión corresponde exclusivamente al oficial consular autorizado para adjudicar el caso.
Las irregularidades pueden derivar en la negación o revocación de una visa y en el registro de antecedentes en los sistemas consulares. En determinados casos, las investigaciones pueden avanzar hacia procesos judiciales con participación de autoridades colombianas y estadounidenses.
Canales oficiales para consultar información
La Unidad de Prevención de Fraude recomendó a los agentes utilizar fuentes oficiales para orientar a sus clientes, entre ellas la página de la Embajada de Estados Unidos, el directorio de categorías de visas disponible en la página oficial del Departamento de Estado y Visa Navigator, herramienta que reúne preguntas frecuentes sobre los procesos de visa.
También se presentó el mecanismo para reportar posibles casos de fraude a través de la página de la Embajada, con posibilidad de realizar denuncias de manera anónima y adjuntar evidencias. Para estos asuntos, la unidad compartió el correo fpmbogota@state.gov y recordó que sus canales oficiales en redes sociales publican alertas y actualizaciones de interés para los solicitantes.
Cambios y dudas frecuentes sobre las visas

El seminario incluyó un espacio de preguntas en el que los representantes consulares respondieron inquietudes de los agentes relacionadas con tiempos de cita, renovaciones, menores de edad, ingresos, antecedentes y controles migratorios.
El oficial Leach señaló que el tiempo de espera para una primera cita se ha reducido frente al periodo de aproximadamente dos años que encontraba cuando llegó a Colombia. Durante el encuentro indicó que, en ese momento, la espera para la primera cita era de alrededor de siete meses, mientras que el promedio se ubicaba en ocho meses y medio.
Sobre las renovaciones, explicó que el proceso considera el perfil del solicitante, el uso anterior de la visa y la información disponible. Si no se identifican inconsistencias o problemas en el uso previo del documento, el caso puede continuar sin entrevista, dependiendo de las circunstancias.
Para ser considerado una renovación, el trámite debe iniciarse dentro de los 12 meses posteriores al vencimiento de la visa anterior; después de ese periodo se procesa como una nueva solicitud.
Otro cambio abordado fue el relacionado con los menores de 14 años y las personas mayores de 80 años. De acuerdo con lo explicado durante la capacitación, actualmente ambos grupos deben asistir a entrevista, una disposición de alcance mundial que no corresponde a una decisión particular de la Embajada en Bogotá.
En cuanto a las solicitudes posteriores a una negación, se aclaró que no existe un periodo obligatorio de espera para volver a presentar una solicitud. Sin embargo, una nueva aplicación con exactamente el mismo perfil puede conducir a una decisión similar, mientras que un cambio relevante en las circunstancias del solicitante puede modificar la evaluación del caso.
También se precisó que no existe un salario mínimo establecido para solicitar una visa de turismo. La evaluación considera el contexto particular del solicitante y la información disponible para el oficial. Leach advirtió que inflar los ingresos declarados puede ser identificado mediante diferentes mecanismos de verificación.
Para los menores que viajan con personas diferentes a sus padres pueden existir situaciones particulares relacionadas con la patria potestad o la custodia. En esos casos deben presentarse los documentos que acrediten quién tiene legalmente la responsabilidad sobre el menor.
La misma consideración aplica a grupos deportivos u otros colectivos que viajan acompañados por entrenadores u otros adultos: cada solicitud se analiza de manera individual.
Finalmente, se aclaró que tener una visa no garantiza el ingreso a Estados Unidos. El documento permite presentarse ante las autoridades de entrada, pero la decisión de admitir al viajero corresponde a los oficiales de CBP, quienes pueden realizar una revisión adicional y contrastar la información proporcionada durante el trámite consular con las circunstancias del viaje.
Novedades de los partners del Comité Visit USA









La actividad continuó con presentaciones de algunos de los socios del Comité, quienes compartieron novedades de sus destinos y productos dirigidas a los agentes de viajes.
El inicio de estas pequeñas actualizaciones estuvo a cargo de Mayerly Rojas, representante de Experience Kissimmee, quien destacó la importancia de comercializar el destino a partir de la experiencia y no únicamente del precio. Entre sus principales productos se encuentran los parques temáticos, las compras, los deportes y la naturaleza.
Uno de sus principales productos es la oferta de casas vacacionales, algunas con cine, bolera y habitaciones temáticas, además de hoteles de cadenas internacionales, boutique y establecimientos Good Neighbor de Disney. El destino también trabaja segmentos como compras, deportes y naturaleza, con atractivos como Wild Florida.
Por otro lado, Luz Elena Alfonso, representante de Tampa Bay para el mercado colombiano, señaló que el destino busca ampliar su posicionamiento más allá de Busch Gardens y presentarse como una alternativa a Orlando y Miami.
La región cuenta con playas en St. Pete y Clearwater, un vuelo diario de Avianca desde Bogotá, 10 frecuencias semanales de Copa Airlines y conexiones desde su aeropuerto a más de 85 destinos.
Tampa Bay dispone de más de 25.000 habitaciones y una oferta que incluye gastronomía, cervecerías artesanales, compras, accesibilidad y atracciones con descuentos. Alfonso señaló que el destino también trabaja los segmentos de cruceros, corporativo y grupos, golf y eventos, entre ellos el festival Gasparilla.
De igual manera, Ilva Castellanos, directora ejecutiva del Comité Visit USA y representante del Greater Miami para Colombia, señaló que Miami Beach y el área metropolitana han ampliado su oferta más allá de su papel tradicional como punto de conexión.
Arte, cultura y gastronomía forman parte de la propuesta, junto con zonas como Wynwood, Design District, Little Havana, Downtown y Brickell. La oferta incluye restaurantes reconocidos, compras, eventos deportivos y el puerto de cruceros, que cuenta con terminales renovadas.
Entre las novedades presentadas estuvieron el amistoso Colombia-Perú del 6 de octubre y Reef Line, un proyecto de arrecife artificial ubicado frente a South Beach que puede visitarse mediante actividades de buceo.
Asimismo, Rocío Bacca Camacho, ejecutiva comercial de Hertz Dollar and Thrifty, con la GSA en Colombia para las tres marcas, explicó la segmentación de cada compañía: Hertz está orientada al segmento premium y a viajeros frecuentes y corporativos; Dollar se enfoca principalmente en familias, mientras que Thrifty trabaja con millennials, estudiantes y viajeros que buscan opciones de ahorro.
Entre los programas presentados estuvo Hertz Gold Plus Rewards, que ofrece beneficios como acceso prioritario, acumulación de puntos, días gratuitos y Ultimate Choice, que permite seleccionar un vehículo diferente al reservado, sujeto a disponibilidad.
Para empresas, Hertz Business Rewards contempla descuentos, asistencia en carretera, créditos para días gratuitos y un conductor adicional sin costo. Bacca recomendó informar con claridad las condiciones de la renta, incluidos seguros, protecciones y valor total, para evitar cargos no previstos.
Por su parte, Olga Cock, CEO y gerente de Deluxe Travel, destacó el potencial de los cruceros como producto complementario, debido a que el viajero puede requerir vuelos, hoteles, transporte, alquiler de vehículos y otros servicios antes y después de la navegación.
Durante la actividad, Sylvia St. Lawrence, directora para Latinoamérica y el Caribe de Silversea, presentó la oferta de la naviera de lujo, que cuenta con 12 barcos: cuatro de expedición y ocho boutique, con capacidades aproximadas de entre 400 y 728 pasajeros.
La compañía opera un modelo de casi todo incluido, con suites de entre 33 y 180 m², mayordomo, servicio 24 horas, bebidas y una propuesta gastronómica regional denominada Salt Sea and Land Taste. St. Lawrence recomendó planificar las ventas con anticipación debido a la capacidad limitada de las embarcaciones.
Entre los itinerarios vinculados con Estados Unidos se encuentran Alaska, de Seward a Vancouver entre mayo y septiembre; el Caribe desde Miami entre noviembre y febrero; Hawái, de Honolulu a Vancouver; y Canadá y Nueva Inglaterra desde Nueva York entre agosto y octubre.
Para cerrar la actividad, Bryan Mantilla, representante de Visit Florida en Colombia, invitó a los agentes a continuar comercializando el Estado y recordó que su oferta se actualiza constantemente con nuevas experiencias.
Mantilla también señaló que Colombia se encuentra entre los principales mercados emisores hacia Estados Unidos, por lo que el trabajo de los agentes continúa siendo relevante para la comercialización de los diferentes productos y destinos del estado.




