El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y ONU Turismo presentaron una nueva iniciativa llamada “La receta del cambio”, que busca abordar el desperdicio de alimentos como uno de los retos más relevantes para la sostenibilidad mundial.
Esta iniciativa se presentó en el Día Internacional de Cero Desechos, cuando las organizaciones también organizaron una mesa redonda mundial destinada a acelerar la reducción del desperdicio de alimentos en todo el sector turístico. El evento también puso de relieve que la reducción del desperdicio de alimentos puede contribuir a reducir los costes del sector, reforzar la resiliencia frente a las perturbaciones en el suministro y contribuir a una mayor seguridad alimentaria.
“Dado que un tercio de la población mundial carece de este derecho humano básico y que el desperdicio de alimentos contribuye hasta en un 10 % a las emisiones globales de gases de efecto invernadero, es necesario tomar medidas decisivas. Ese es precisamente el propósito de “La receta del cambio”: que el sector turístico preste un apoyo directo a aquellas soluciones que fomenten el consumo sostenible”, aseguró Shaikha Al Nuwais, secretaria general de ONU Turismo.
A través de “La receta del cambio”, las empresas medirán el desperdicio de alimentos en sus operaciones y pondrán en práctica soluciones operativas y comportamentales. Esto en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12.3, consistente en reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030.
La iniciativa ya cuenta con la participación de importantes actores del sector turístico, entre ellos: Accor, Constance Hotels & Resorts, Club Med, easyJet holidays, Grupo Posadas, Hilton, Iberostar Hotels & Resorts, Minor Hotels, Meliá Hotels International, Radisson Hotel Group, Six Senses, TUI Group, Lightblue Consulting and Winnow. En conjunto, estas empresas atienden a más de 600 millones de clientes al año y generan unos ingresos anuales superiores a los 56.500 millones de dólares. Para ONU Turismo, esto representa una gran movilización del sector con miras a prevenir el desperdicio de alimentos, influir en el comportamiento de los consumidores y acelerar la transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles.
Finalmente, Sheila Aggarwal-Khan, directora de la División de Industria y Economía del PNUMA, reiteró la necesidad de generar un impacto directo sobre el terreno y afirmó: “Las empresas turísticas se encuentran en una posición privilegiada para rediseñar los menús, fomentar cambios de comportamiento duraderos y lograr reducciones cuantificables en el desperdicio de alimentos. Estamos haciendo un llamado para que sean más las empresas del sector turístico que se conviertan en socios activos de “La receta del cambio” y ayuden a acelerar los avances hacia la reducción a la mitad del desperdicio alimentario mundial”.




