De acuerdo con IATA, la demanda de pasajeros aéreos continuó desacelerándose en junio, al registrar una caída del 1,7 %, lo que representa el tercer mes consecutivo de retrocesos. En regiones como el Asia-Pacífico, este comportamiento se atribuye al incremento en los costos del combustible, impulsado por las tensiones geopolíticas registradas a lo largo del año.
El tráfico aéreo mundial se contrajo un 1,7 % interanual en junio, con lo que acumuló su tercer mes consecutivo de caídas. De acuerdo con el último informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el descenso estuvo influido por las disrupciones derivadas del conflicto en Medio Oriente y el incremento de los precios del petróleo.
La entidad explicó que este comportamiento también responde a la paulatina normalización de las operaciones aéreas en Medio Oriente y a una base de comparación más exigente frente a junio de 2025, cuando los ataques militares alteraron la actividad en la región. Incluso al excluir a las aerolíneas de esa zona, el tráfico global disminuyó un 0,6 % interanual, debido principalmente al retroceso observado en Asia-Pacífico y Norteamérica.
En términos desestacionalizados, el movimiento de pasajeros cayó un 1,2 % frente al mismo mes del año anterior y se mantuvo prácticamente sin cambios respecto a mayo, con un ligero incremento del 0,1 %.
“La gente sigue viajando, lo que contribuye de manera importante al crecimiento económico mundial. Sin embargo, no cabe duda de que la estabilización de la situación en Medio Oriente y la normalización del suministro de petróleo mejorarían las perspectivas para las aerolíneas, las economías y las comunidades de todo el mundo“, afirmó Willie Walsh, director general de IATA.
Medio Oriente encabeza el desempeño regional


Aunque la situación continúa siendo compleja, la contracción en Medio Oriente perdió intensidad gracias al alto al fuego en el conflicto con Irán y al levantamiento parcial de las restricciones de vuelo, factores que favorecieron una recuperación gradual de la demanda.
En Asia-Pacífico, las aerolíneas registraron una caída del 2 % en junio, completando dos meses consecutivos de descensos. El resultado respondió a la debilidad de mercados domésticos como China e India, además de una menor demanda en rutas internacionales de corta distancia.
Asimismo, las compañías aéreas norteamericanas reportaron una disminución del 1,1 %, también por segundo mes consecutivo.
Por el contrario, África lideró el crecimiento regional con un avance del 3,8 %, mientras que Europa mostró un comportamiento más favorable, con un incremento del 0,8 % en el tráfico de pasajeros. De igual manera, en América Latina y el Caribe, la actividad aumentó un 1,5 % gracias al dinamismo de los vuelos internacionales.
Los mercados domésticos siguieron bajo presión




El tráfico doméstico disminuyó un 3 % interanual en junio, reflejando el debilitamiento de los principales mercados aéreos del mundo. Brasil fue la excepción al registrar un crecimiento del 0,9 % en los RPK domésticos.
El gigante asiático tuvo la mayor incidencia en la caída global, al registrar un descenso del 5,2 %. Los elevados costos del combustible redujeron la demanda más sensible a los precios y obligaron a disminuir la capacidad disponible.
Japón presentó el segundo peor desempeño entre los principales mercados asiáticos, con una reducción del 3,8 %, afectado por la depreciación del yen y el aumento de los costos operativos.
Además, el mercado doméstico estadounidense continuó en terreno negativo, aunque la caída se moderó hasta el 1,2 %.
El tráfico internacional mostró señales de estabilización




Los ingresos pasajero-kilómetro (RPK, por sus siglas en inglés) internacionales disminuyeron un 0,9 % interanual en junio, principalmente por el retroceso registrado en Medio Oriente, aunque el impacto fue menor que el observado en mayo.
Las aerolíneas de Medio Oriente mantuvieron la mayor presión sobre el mercado internacional. A pesar de la caída del 13,9 % de sus RPK, esto representa una mejora frente al descenso del 28,8 % registrado el mes anterior, a medida que las operaciones comenzaron a normalizarse.
África lideró el crecimiento internacional con un incremento del 6,7 %, seguida por América Latina y el Caribe, donde los RPK crecieron un 3,5 %. Europa registró un aumento del 1,5 %, impulsado por los vuelos dentro del continente, mientras que Asia-Pacífico avanzó un 0,4 %. Norteamérica fue la única región, además de Medio Oriente, que registró una contracción, con un retroceso del 1 %.
Por corredores, la mayoría de las rutas vinculadas con Asia-Pacífico moderaron su crecimiento frente a mayo. El corredor Medio Oriente-Asia redujo su caída al 11,6 %, mientras que Europa-Asia registró el mayor crecimiento mundial, con un aumento del 11 %. Norteamérica-Asia creció un 3,9 % y Pacífico Suroccidental-Asia un 4,6 %.
En el continente americano, el corredor Medio Oriente-Norteamérica redujo su descenso al 1,9 %, una mejora frente al desplome registrado en mayo. La conexión Asia-Norteamérica fue la de mejor desempeño entre las principales rutas de la región, con un crecimiento del 3,9 %.
En contraste, Europa-Sudamérica moderó su crecimiento al 2,8 %, el corredor transatlántico avanzó apenas un 0,4 % y la ruta Norteamérica-Centroamérica acumuló su cuarto mes consecutivo de caídas, con un descenso del 3,6 %. Europa-Centroamérica, por su parte, registró su primera contracción de 2026, afectada principalmente por la disminución del tráfico hacia México.
Una recuperación gradual de la capacidad

IATA estima que la capacidad aérea mundial volverá a crecer en julio, tras tres meses consecutivos de contracciones entre abril y junio.
Según esta proyección, la oferta global de asientos aumentaría un 1,3 % interanual en julio y aceleraría su crecimiento hasta el 2,6 % en agosto.
Igualmente, prevé que en Medio Oriente, donde la capacidad se redujo a tasas de dos dígitos entre marzo y junio, la contracción comenzaría a moderarse. Las proyecciones apuntan a una caída del 6,4 % en julio y del 4,6 % en agosto.




