La creación de la Agencia de Desarrollo Económico Local (ADEL) Destino Chicamocha reúne esfuerzos de 11 municipios de Santander para impulsar el turismo, fortalecer las economías locales y promover el desarrollo sostenible del territorio.
Detrás de esta iniciativa que impulsa el desarrollo sostenible, están involucradas asociaciones de guías turísticos, organizaciones comunitarias, operadores turísticos y actores del desarrollo territorial. A través de esta articulación, los participantes buscan coordinar proyectos y estrategias para fortalecer la actividad turística en el Cañón del Chicamocha y así, consolidar el destino como referente en turismo de naturaleza y experiencia.
La ADEL Destino Chicamocha fue constituida por la Asociación de Guías del Cañón del Chicamocha (Asoguías), la Asociación Red de Mujeres Emprendedoras Culturales Tygui, la Corporación Club de Producto Destino Chicamocha, la Asociación para el Desarrollo Turístico de Zapatoca (Turizap) y la Asociación para el Desarrollo Ambiental, Cultural y Turístico Vive Curití. La iniciativa también desarrolla acciones en 11 municipios del área de influencia del cañón —Aratoca, Barichara, Capitanejo, Cepitá, Curití, Jordán, Los Santos, Molagavita, Villanueva, Zapatoca y San Vicente de Chucurí— , con énfasis en la conservación ambiental y la valoración del patrimonio cultural.
Con el objetivo de mejorar las condiciones para la práctica del turismo de naturaleza, la estrategia ha impulsado procesos de formación para guías y operadores en temas como primeros auxilios, rescate en terrenos de difícil acceso, interpretación geológica e histórica del territorio y conservación de fauna silvestre. De esta forma, se procura mejorar los estándares de atención y acompañamiento turístico.
La estrategia también incluye acciones para fortalecer la seguridad en los caminos ancestrales de Santander. Entre ellas se encuentra la operación de dos puntos de rescate especializados en senderos y caminos reales, ubicados en los corredores Jordán, Mesa de los Santos y Jordán, Rancho Alegre, en Villanueva.
Más allá de la promoción turística, la idea del proyecto es que el desarrollo del destino también beneficie a quienes habitan el territorio. Por eso, se impulsan proyectos ambientales y acciones dirigidas a artesanos, arrieros, cocineros tradicionales y mujeres emprendedoras.




