Cinco directivos gremiales adscritos al Consejo Turístico Colombiano (CTUR) —Anato, Cotelco, Acolap, Asobares e IATA— expusieron sus puntos de vista sobre cuáles deben ser las prioridades para el sector en los próximos años.
Con la moderación de la periodista Claudia Palacios, el panel del CTUR fue integrado por Paula Cortés, presidente de Anato; José Andrés Duarte, presidente de Cotelco; Ángela Díaz, directora ejecutiva de Acolap; Camilo Ospina, presidente de Asobares; y María Paula Bernal, Country Manager de IATA. La conversación comenzó con una pregunta orientadora, muy acorde con en el inicio de un nuevo gobierno: ¿Cuáles deben ser los temas fundamentales de aquí al 2030 para cada uno de sus sectores? CTUR
Ese fue, realmente, la brújula de todo el panel. Para María Paula Bernal, de IATA, ese componente fundamental es la capacidad. Si bien Colombia cerró 2025 con 56 millones de pasajeros aéreos —más pasajeros que colombianos— y la competitividad del sector se ve afectada hoy por la alta carga de tasas e impuestos —entre el 30 % y 50 % del costo de un tiquete corresponde a tasas e impuestos— la infraestructura aérea que habilita la capacidad es el verdadero factor de crecimiento del turismo en Colombia.
“Los usuarios necesitan sentirse bien en los aeropuertos y en este momento tenemos la oportunidad de dar esa conversación como país. Si ampliamos correctamente el José María Córdova en Medellín; si ampliamos correctamente El Dorado; si retomamos correctamente el aeropuerto de Cali y de Barranquilla; y si hacemos un nuevo aeropuerto en Cartagena, el potencial es inmenso”, afirmó Bernal.

Les estoy hablando de cinco aeropuertos. Hay países enteros que desarrolla su oferta turística con uno o dos aeropuertos. Tenemos como país la oportunidad de tomar cinco decisiones correctas para aumentar la capacidad
María Paula Bernal, Country Manager de IATA.
La conversación, por supuesto, no puede sustraerse de Bogotá. El Dorado es el nodo central de una red aérea absolutamente interconectada y ningún proyecto aeroportuario en Colombia puede ser exitoso sino se aumenta su capacidad, enfatizó Bernal. En ese sentido, si de temas fundamentales a 2030 se trata, no solo es avanzar en los proyectos aeroportuarios en Cartagena, Barranquilla, Cali y Medellín, sino implementar las recomendaciones de IATA para optimizar el espacio aéreo del aeropuerto El Dorado de Bogotá.
A su turno, Paula Cortés Calle insistió en una política de Estado en turismo que trascienda los cuatro años de un gobierno. A propósito, la versión 30 del Congreso de Anato 2026 coincidió con los 30 años de la expedición de la Ley de Turismo. En ese orden de ideas, la presidente de Anato se concentró en el Fondo Nacional de Turismo (Fontur) y su rol determinante en la infraestructura, competitividad y promoción del turismo en Colombia.
“Todos sabemos que cuatro años no es un tiempo muy largo. Tenemos que hacer una reflexión entre gobierno y sector privado —porque valga aclarar que Fontur se nutre de los parafiscales que pagan los empresarios— para avanzar en la infraestructura y la promoción que necesitamos”, apuntó Cortés Calle, quien también hizo un llamado a que Colombia sea el mensaje único en la promoción turística internacional; “y que cada gobierno le ponga el eslogan o sello personal que quiera”, apuntó.

El gran reto que tiene el nuevo gobierno, ministro y viceministro es hacer un mapa estratégico de las necesidades claras que tiene el país en cada uno de los destinos turísticos para ejecutarlo en estos cuatro años. No podemos perder ni un solo día.
Paula Cortés Calle, presidente de Anato
Desde la mirada de los parques temáticos y de diversiones, Ángela Díaz, de Acolap, recordó el rol de estos atractivos únicos en las dinámicas económicas de las regiones, con el Eje Cafetero como caso emblemático. En ese sentido, la mirada del gremio apunta, por un lado, a generar las condiciones para desarrollar una mayor oferta de este tipo de escenarios —lo que significaría, de plano, más ocupación hotelera, más personas viajando a los destinos, más agencias empaquetando— pero también a articular con más decisión una oferta que hoy existe.
Para Díaz, los retos de los parques no son solo de seguridad —tanto la que permite a los colombianos viajar por el país, como la derivada de la formalidad y los procesos efectivos de inspección, vigilancia y control— sino de integración a la oferta turística. “Somos un país con una gran oferta de parques, muy superior a Perú, Ecuador, Chile, Panamá y Centroamérica. Y hay un turismo familiar que está esperando a nivel internacional una propuesta de país como la de Colombia”, aseguró la directora de Acolap.

Creo que nos espera un trabajo bien interesante con las agencias y es seguirnos conociendo mutuamente. Nosotros no participamos en las ferias internacionales, pero las agencias sí. Las agencias son nuestra voz; son quienes podrían mostrar al mundo que efectivamente en Colombia hay partes temáticos que vale la pena visitar.
Ángela Díaz, directora ejecutiva de Acolap.
Para José Duarte, de Cotelco, una visión central del turismo, antes que cualquier otra, es contar con un país seguro a 2030. “Es sí o sí una necesidad, es el habilitador del crecimiento turístico”, apuntó el líder gremial y celebró, de paso, algunas acciones concretas que se han venido adelantando en este gobierno, como la neutralización de un bloqueo en la Troncal del Caribe y la intención de abordar el asunto de las ‘travel warning’, en particular con Estados Unidos. CTUR
El segundo elemento es la infraestructura, no solo la de largo alcance o la de las vías troncales para una mejor conectividad terrestre —lo que para Duarte es una de las tareas de este gobierno— sino la más inmediata y a la mano: “mejorar servicios en infraestructura aeroportuaria, iluminación, migración (…) eso tiene que estar resuelto como sector a 2030”.
Lo tercero y más importante es contar con una política turística que pueda abordar retos fundamentales del turismo y, en particular, de los alojamientos. Una política turística implica hablar necesariamente de formalización como habilitante de proceso de calidad y sostenibilidad; y, en ese sentido, aborda de frente problemáticas agudas como el deterioro de los indicadores del alojamiento por cuenta del aumento de los costos operacionales y el impacto de una cancha de competencia desequilibrada.

La discusión no es simplemente ‘hotelería versus informalidad’. De fondo hay una conversación mucho más profunda: la seguridad. La informalidad tiene una impacto directo en la seguridad de los territorios (…) Las oportunidades del desarrollo económico siempre van a estar marcados por los niveles de formalización.
José Andrés Duarte, presidente de Cotelco.
Finalmente, Camilo Ospina, reiteró la posición que ha venido defendiendo en varios escenarios como presidente ejecutivo de Asobares: la noche, con sus posibilidades de diversión, entretenimiento y puesta en valor de la cultura colombiana, también hace parte de la oferta turística. Los hechos lo respaldan: varios compatriotas hacen parte del top 20 de artistas musicales más reconocidos en el mundo y algunos lugares de entretenimiento nocturno figuran en la cúspide de los clubes más valorados a nivel global. CTUR

El gran logro a 2030 no es aumentar en el número de turistas, sino su tiempo de estadía. ¿Y cómo ganamos tiempo? Aumentando las experiencias. La gran pregunta para las agencias hoy es: ¿Cuántos paquetes tenemos entre las 6:00 p.m. y las 3:00 a.m.? Ahí podemos crear una atracción muy importante.
Camilo Ospina, presidente de Asobares.







