“Cuando amas Aruba, Aruba te ama” es la invitación de la isla para viajar y vivir el destino bajo una nueva filosofía.
Colombia fue el primer país de Latinoamérica en conocer la nueva promesa de Aruba al mundo. En un selecto evento que convocó a agencias de viajes, mayoristas y medios de comunicación, el destino compartió un nuevo posicionamiento de marca que es, a su vez, una invitación y una promesa: el viajar con una perspectiva consciente para tener una vivencia transformadora.
“Cuando amas Aruba, Aruba te ama” reza este posicionamiento de la Autoridad de Turismo de Aruba (ATA), una invitación a descubrir el destino desde una perspectiva más consciente y recíproca. “El mundo cambió y Aruba también. Hoy, en la isla más feliz del Caribe, creemos que no se trata de visitantes, sino de huéspedes: un visitante observa, un huésped se involucra; un visitante consume, mientras un huésped se conecta; un visitante pasa ciertos días en la isla cuando un huésped deja huella y se deja transformar por Aruba”, resaltó Jordan Schlipken, director para Latinoamérica de la ATA.

En otras palabras, Aruba propone hoy una relación distinta entre el destino y sus visitantes. La isla abre sus puertas para ofrecer experiencias únicas que permitan conectar consigo mismos, la naturaleza, la cultura y su gente; en contrapartida, los huéspedes tratan a sus delicados espacios con el cuidado que merecen, contribuyen al bienestar del destino y se permiten vivir una experiencia transformadora.
“La isla busca fomentar experiencias más auténticas y conscientes, donde el tiempo, la conexión y el respeto por el entorno son esenciales. Desde recorrer sus paisajes naturales con una mirada responsable hasta interactuar con su cultura local, Aruba invita a vivir el destino de una manera más profunda”, aseguró Iván Calderón, gerente de Marketing y Ventas de ATA para Latinoamérica.



El posicionamiento se construye sobre tres pilares fundamentales: el turismo responsable, los viajes transformadores y la reciprocidad. Además, pone en el centro el bienestar de la comunidad local. Cuando quienes viven en Aruba están bien, esa felicidad y autenticidad se reflejan en la forma en que reciben a quienes llegan. Así, el turismo se convierte en una relación de beneficio mutuo, donde tanto residentes como invitados se enriquecen de la experiencia.
En otras palabras, Aruba invita a bajar el ritmo, estar presentes y disfrutar conscientemente; respetar el entorno y a las personas que viven en la isla. El intercambio resulta ser un gana-gana, en la que la generosidad del visitante hacia la isla es recompensada con vivencias significativas que impulsan su bienestar físico, mental y espiritual. “Ser un invitado implica entender que las decisiones suman”, resume Schlipken.
¿Y cómo pueden los viajeros hacer un viaje así? “Mi promesa Aruba” da un punto de partida:
- Respeta su gente. Cuando respetas el espacio de la isla, Aruba te conecta con sus tradiciones.
- Observa sin tocar. Cuando conservas la naturaleza, la isla te regala su armonía.
- Preserva la vida marina. Cuando preservas la vida marina, el océano te sorprende con su belleza natural.
- Deja la basura en las canecas. Cuando tiras la basura en el lugar indicado, Aruba te recompensa con playas limpias y aguas color turquesa.
- Usa protector mineral. Cuando usas productos ecológicos, la isla te invita a conectarte con su equilibrio natural.
- Reemplaza lo desechable. Cuando eliges traer tu propia botella, Aruba te devuelve agua potable de su isla.
- Conserva las pinturas rupestres. Cuando quieres conservar los mejores momentos, Aruba te da postales de otro mundo.
- Muévete con respeto. Cuando eliges actividades de bajo impacto, Aruba te devuelve su ritmo y armonía.
“Definitivamente cuando vas a Aruba, todo lo que das se devuelve. Es esa relación de ida y vuelta entre el local y el visitante lo que pone a la isla en el centro”,
Iván Calderón.


La presentación de esta promesa se realizó el pasado 14 de mayo en el Teatro Panorama de Bogotá en un evento que convocó a algunos aliados estratégicos de la Autoridad de Turismo de Aruba en Colombia. Más que una presentación, el evento fue una experiencia inmersiva que les permitió a los participantes sumergirse por unos instantes en la promesa de bienestar y conexión de la isla, al bajar el ritmo y mirar hacia adentro. Asimismo, se destacaron elementos representativos de la isla: sus playas, aguas cristalinas, la calidez de su gente, su riqueza gastronómica y sus sonidos.
Con este nuevo posicionamiento, Aruba reafirma su compromiso con un turismo sostenible, consciente y centrado en las personas. En Aruba, no solo se trata de descubrir un destino, sino de formar parte de él.




