Con el turismo como gran ausente de los programas en las propuestas y planes de gobierno públicos de las tres campañas que lideran la carrera presidencial, los gremios del sector plantean un itinerario claro y completo para la industria turística en Colombia, más allá del próximo cuatrienio.
No es ninguna novedad en Colombia que el sector turismo figure hoy como uno de los grandes ausentes de las propuestas y agendas programáticas de los candidatos que compiten por llegar a la Presidencia de la República. Con excepción de Sergio Fajardo, ninguna campaña cuenta hoy con propuestas u hoja de ruta alguna relacionada con la industria de viajes, a pesar de que en 2025 el turismo internacional representó el 48 % del total de las exportaciones de servicios en Colombia y el 60 % del total de exportaciones de toda la industria extractiva.
La situación, sin embargo, es llamativa, ya que hace cuatro años las campañas presidenciales del momento —Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo, principalmente, y, en menor medida, Gustavo Petro— tenían propuestas y capítulos específicos para el sector turismo. Este año, en cambio, el sector ha brillado por su ausencia, pero el vacío se ha llenado con una completa batería de propuestas desarrolladas por los gremios del sector.
El presente texto tiene como fuente base los documentos “Visión estratégica del turismo 2026-20230” elaborado por Anato y “Turismo como política de Estado: una agenda estratégica”, desarrollado por Acotur, además de las propuestas priorizadas de Cotelco Nacional y el documento “Propuesta Sectorial: Plan Maestro de Turismo 2026-2036”, elaborado por Acolap. La visión general es común y las propuestas se han agrupado y reagrupado en 11 grandes puntos; una suerte de “Selección del turismo” a pocas semanas del Mundial de Fútbol.
El turismo es transversal al Estado

El turismo como política de Estado no es precisamente un tema nuevo en el sector, pero en estas elecciones presidenciales parece haber llegado la hora de ampliar la visión de turismo a este horizonte político. Es claro que no se puede avanzar en un desarrollo turístico solamente desde las competencias del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Para José Andrés Duarte, presidente de Cotelco, es necesario llevar al turismo a una estrategia supranacional, o supraministerial, que lo ponga por encima de todos los sectores, sin tener que crear otro Ministerio. “El turismo debe ser un tema estratégico que encadene la mirada de hacienda, la mirada de transporte, de seguridad, de infraestructura, energía. Todos deben estar articulados”, apuntó.
La propuesta es equiparable a plantear una política de Estado en torno al turismo y, en la práctica, hay unas propuestas concretas que encaminan hacia este horizonte. En esta mirada, el concepto de “Consejos” es fundamental, la palabra clave es “Gobernanza” y los destinos emergentes uno de los principales énfasis, sin dejar de lado una mirada técnica del producto turístico.
- Se propone crear dos tipos de consejos. Un “Consejo Técnico Permanente”, de orden nacional y la figura de “Consejos de Destino”, de orden territorial. Los consejos deben tener representación pública, privada y comunitaria. El acceso a fondos y promoción queda condicionado a la existencia de estos esquemas de gobernanza locales.
- El “Consejo Técnico Permanente” estará atado a una “Ley Marco de Turismo como Política de Estado”. Se trata de un plan 10 años con metas de impacto y presupuesto plurianual gestionado por el mencionado Consejo, que tendrá autonomía operativa.
- Ligado a lo anterior, un principio fundamental: continuidad técnica. Debe existir un equipo técnico permanente responsable del seguimiento de metas, con KPI públicos y no removible por cada cambio de gobierno.
- Otra propuesta, equiparable o asimilable a la anterior, es darle continuidad al Consejo Consultivo de la Industria Turística, que hoy es el órgano de concertación existentes para articular sector público, privado y regiones bajo una gobernanza clara.
- Llevar a cabo un programa nacional de capacitación más exigente para autoridades regionales y locales en normatividad, planeación, sostenibilidad y gestión de destinos, con criterios mínimos de certificación.
- Actualizar, socializar y divulgar el inventario de atractivos turísticos a nivel nacional y regional, articulando a los Prestadores de Servicios Turísticos, para facilitar el empaquetamiento, la promoción y la venta de productos turísticos.
- Definir una hoja de ruta por productos (salud, naturaleza y aventura, cultural, lujo, bienestar, comunitario, MICE), fortaleciendo redes como Pueblos Patrimonio y Destinos de Paz, promoviendo el uso de centros de convenciones y reforzando los puntos de información turística en aeropuertos con personal especializado
Fortalecer el Viceministerio de Turismo

Con la situación fiscal apretada y los recientes ejemplos de fracasos ministeriales, la propuesta ahora es fortalecer el Viceministerio de Turismo. Se plantea, a grandes rasgos, una reestructuración de la entidad que le otorgue funciones a nivel ministerial, como ocurre en muchos países.
Se trata, además, de una propuesta habilitante para avanzar en soluciones de otras problemáticas como la gestión de la informalidad y la deficiente o ausente gobernanza en muchas regiones. El Viceministerio de Turismo debe ser una entidad sólida que logre aterrizar la política nacional en los territorios y trascienda los cambios constantes de las autoridades turísticas municipales y departamentales.
No se debe olvidar que la gestión del turismo en Colombia está descentralizada. El fortalecimiento del Viceministerio de Turismo va de la mano de la visión del turismo como política de Estado y la creación de Consejos técnicos.
- Ampliar y especializar el equipo del Viceministerio con miras a fortalecer su capacidad técnica y operativa. El objetivo, entre otros, es que la entidad pueda realizar un seguimiento efectivo al desarrollo de las políticas públicas del sector.
- Reestructurar el Viceministerio de Turismo para evitar que se siga con la fragmentación institucional y la dispersión de competencias en turismo, lo que genera baja coordinación, duplicidad de políticas y dificultad en la gobernanza.
La encrucijada de la seguridad

Mejorar la seguridad es el primer punto en la agenda de propuestas-solicitudes para el sector en estas elecciones y no era para menos: la seguridad es la condición sine qua non para el desarrollo de cualquier actividad turística. Sin embargo, en el contexto colombiano ¿qué es exactamente seguridad en el turismo?
El asunto, si se mira con detenimiento, es bastante complejo en la medida en que involucra varios componentes, desde la situación de seguridad en las ciudades hasta el orden público en áreas rurales, pasando por la percepción de seguridad en los mercados emisores y no menos importante, la percepción de los viajeros nacionales. Un componente fundamental, por ejemplo, es control territorial del Estado y su presencia efectiva en los territorios —o ausencia—, de lo que se desprenden múltiples problemáticas, como la extorsión.
Por otro lado, cabe preguntarse ¿existen realmente casos de afectación de la integridad física a turistas internacionales en destinos rurales o emergentes? ¿Cuál es la situación en las principales ciudades del país? Aquí la situación puede ser diferente. El asunto tiene tanto de largo como de ancho y es, en gran medida, desconocido. No hay —o no es público— un diagnóstico de seguridad turística integral en el país, lo cual es entendible dada la sensibilidad del tema.
Con este contexto, Anato y Acotur plantearon propuestas en materia de seguridad en el turismo, pero queda claro que el asunto tiene múltiples aristas y que cualquier propuesta no logra abarcar en toda su dimensión la intrincada relación entre seguridad y turismo en un país con las características de Colombia.
- Diseñar y poner en marcha una política integral de seguridad turística orientada al cuidado de la integridad de los viajeros nacionales y extranjeros. La estrategia debe involucrar al Ministerio de Defensa, la Policía Nacional, el Ministerio del Interior y los gobiernos territoriales, entre otras entidades.
- Robustecer la gestión y la cantidad de efectivos en la Policía de Turismo para permitir una cobertura más amplia de las funciones de vigilancia y control.
- Poner en marcha protocolos de atención al turista y fortalecer la Red Integral de Seguridad Turística.
- Generar informes frecuentes sobre la situación de seguridad del país sectorizado por departamentos para identificar las zonas de alto riesgo y generar acciones que permitan proteger al turista.
- Desarrollar un trabajo articulado con Cancillería, Migración Colombia, ProColombia, entre otras entidades pertinentes, para reducir, eliminar y modificar los ‘travel warnings’ expedidos por los gobiernos de los países emisores de viajeros.
Recursos para el sector turismo

Los recursos destinados al sector turístico no se compadecen con su aporte a la economía. Se requiere una mayor asignación presupuestal para el sector más allá de los recursos parafiscales y los fiscales provenientes del Impuesto al Turismo.
- Crear un Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) de turismo que permita la asignación de más recursos para el sector, teniendo en cuenta que el último Conpes de turismo fue promulgado en el 2005.
- Modificar la Ley 1101 de 2006 para que el Impuesto al Turismo sea destinado automáticamente al patrimonio autónomo Fontur y que sea este quien asuma su administración y fiscalización. Lo anterior, teniendo en cuenta que esta instancia ya tiene la base técnica y operativa de manejar los recursos parafiscales.
- Aumentar el recaudo del Impuesto al Turismo cruzando bases con Migración Colombia, DIAN y las aerolíneas. Asimismo, revisar la posibilidad de ampliar la base de aportantes en cruceros internacionales, chárter privados, jets ejecutivos, etc.
- Impulsar posibilidades de cofinanciación con Bancoldex, la cooperación internacional y fondos concursables para subsidios a rutas, certificación y contratación en regiones.
Más y mejor promoción turística

Aumentar la promoción turística siempre será una propuesta deseada para cualquier destino. En esta ocasión, se detallan algunos puntos estratégicos para continuar mejorándola.
- Desplegar estrategias de promoción internacional para los destinos regionales que involucren a los territorios emergentes. Se recomienda promocionar destinos como territorios seguros, enmarcados en procesos y no solo en la oferta existente.
- Desarrollar una estrategia de promoción alineada con metas de impacto. Se sugiere una segmentación por nichos de alto valor: ecoturismo, turismo cultural, turismo comunitario, MICE.
- Impulsar alianzas público-privadas para la promoción internacional del país que integren a todos los Prestadores de Servicios Turísticos y a las aerolíneas.
- Fortalecer la presencia de Colombia en ferias, eventos internacionales y plataformas globales de comercialización, con una agenda priorizada por mercados, productos y regiones, y con seguimiento efectivo a resultados comerciales.
- Aumentar los recursos fiscales para la participación en ferias internacionales y blindar los recursos para la promoción internacional.
¡Promover la formalización!

Es un asunto fundamental para cualquier Estado. Siguiendo la afirmación de Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo, en entrevista con este medio, “no hay turismo competitivo con empleo informal”. Se trata de una problemática que, al igual que la seguridad, es compleja y trasciende por lejos al sector turismo.
En este capítulo se recogen propuestas en dos sentidos: primero, de regulación del sector para promover la formalización, en línea con lo propuesto en el ambicioso proyecto de decreto del MinCIT que fortalece el Registro Nacional de Turismo (RNT) y establece obligaciones para las plataformas digitales; y, segundo, propuestas para incentivar el empleo formal.
- Implementar un marco regulatorio que garantice condiciones equitativas entre prestadores formales e informales, especialmente frente al crecimiento acelerado de viviendas turísticas en plataformas digitales. La propuesta incluye la obligatoriedad de RNT activo, validación tributaria y cumplimiento de estándares de calidad, seguridad y obligaciones laborales. Asimismo, se sugiere establecer mecanismos de retención y recaudo automático de impuestos a través de plataformas, junto con el intercambio de información con autoridades tributarias.
- Revisar los requisitos establecidos para la inscripción, renovación, actualización y cancelación del Registro Nacional de Turismo. Adicionalmente, reglamentar la facultad de las Cámaras de Comercio en especial lo relativo a la verificación previa de los requisitos, para que esta comprobación sea más exigente y exhaustiva.
- Reactivar y fortalecer las brigadas a los Prestadores de Servicios Turísticos formales e informales que promovían la protección al consumidor “turista”, las cuales fueron adelantadas con gran éxito en el pasado por parte del MinCIT en conjunto con la Superintendencia de Industria y Comercio, las autoridades locales y la Policía de Turismo.
- Se propone implementar mecanismos de incentivo a la contratación formal para establecimientos de alojamiento, particularmente para jóvenes y mujeres, considerando la operación continua del sector (24/7) y su alta dependencia del capital humano.
- Se proponen estímulos para empleo formal: reducción de cargas temporales, acceso a capacitación y créditos para MiPymes turísticas.
- Se proponen subsidios a la contratación regional: incentivos a empresas que contraten formalmente en territorios priorizados.
Lo que no se mide no se puede mejorar

A pesar de que existen mediciones que permiten determinar flujos de viajeros, movimiento de pasajeros aéreos e ingresos por turismo internacional, las estadísticas del turismo en Colombia son inconstantes, poco actuales —el caso concreto de la Cuenta Satélite de Turismo— y, en gran medida, limitadas.
No hay métricas especializadas que aborden otras dimensiones claves de la actividad turística, por ejemplo, el medir y priorizar el impacto que deja el turismo en los territorios. Se propone, en general, un fortalecimiento del sistema de estadísticas de turismo.
- Estructurar un proyecto de inversión a largo plazo para la elaboración y publicación oportuna de los siguientes estudios sectorizados de turismo: Encuesta de Visitantes Internacionales (EVI); Encuesta Mensual de Agencias de Viaje (EMAV) Encuesta Mensual de Alojamiento (EMA); Encuesta de Gasto Interno en Turismo (EGIT), entre otras mediciones realizadas por el DANE.
- Entregar los resultados de la Cuenta Satélite de Turismo al menos de manera semestral. La idea es que esta información permita medir el impacto de la economía y que sirva como soporte para formular políticas y planes sectoriales pertinentes.
- Establecer mecanismos institucionales que garanticen la continuidad obligatoria de estas operaciones estadísticas, que aseguren su financiación plurianual dentro del Presupuesto Nacional y eviten interrupciones en su producción.
- Incorporar métricas de éxito (KPI) en más campos de la actividad turística: ingresos locales por turista; porcentaje de empleo formal en la cadena turística; número de empresas y destinos certificados; indicadores de conservación y servicios ecosistémicos; capacidades de carga; satisfacción y percepción de seguridad en los destinos, entre otros.
- Integrar analítica predictiva e inteligencia artificial para toma de decisiones en aspectos como indicadores de sostenibilidad, flujos turísticos y capacidad de carga.
Incentivos múltiples e impulso a la demanda

El impacto positivo de la reducción de IVA a los tiquetes aéreos y servicios turísticos durante la emergencia sanitaria del covid-19 es un incentivo inolvidable para el sector turístico. La evidencia comparada muestra que diversos países aplican tarifas reducidas al alojamiento, lo que genera efectos positivos en el empleo, la ocupación y el recaudo indirecto; es una medida que busca activar el efecto multiplicador del turismo, apuntan desde Cotelco.
Por otro lado, se ponen sobre la mesa otros tipos de incentivos destinados a mejorar la competitividad de las empresas formales y aliviar sus costos, incluidos los parques temáticos y de diversiones —representados por Acolap— que en los últimos años se han posicionado como protagonistas de un eslabón clave de la cadena de valor del turismo: los atractivos de los destinos turísticos.
- Se propone establecer una tarifa diferencial de IVA para el alojamiento y hospedaje, reduciéndola del 19% al 5% (o a un nivel intermedio técnicamente definido), con el objetivo de incentivar la demanda interna, mejorar la competitividad del sector y ampliar la base gravable.
- Restablecer la tarifa del 5 % de IVA para los tiquetes aéreos de pasajeros, más la tarifa administrativa asociada a la comercialización de estos.
- Se propone eliminar la sobretasa a la energía para el alojamiento turístico en reconocimiento de su carácter de industria esencial y su alta intensidad energética.
- Se propone eliminar la sobretasa a la energía para los parques temáticos y de diversiones para evitar el traslado de la presión inflacionaria al usuario final, mantener precios competitivos para el turismo interno y garantizar la viabilidad de las empresas.
- Restablecer la tarifa del 9 % del impuesto de renta para nuevos proyectos, ampliaciones y remodelaciones de parques temáticos y de diversiones.
- Implementar alivios arancelarios para la importación de tecnología de parques de diversiones y dispositivos de entretenimiento no producidos nacionalmente. Asimismo, reclasificar las atracciones de los parques como bienes de capital para optimizar la depreciación de activos y mejorar el acceso al crédito.
- Se propone implementar subsidios a la contratación regional, por ejemplo, incentivos a empresas que contraten formalmente en territorios priorizados.
- Se propone implementar mecanismos de incentivo a la contratación formal en el sector de alojamiento, particularmente para jóvenes y mujeres, considerando su operación continua (24/7) y alta dependencia del capital humano.
- Se plantea evaluar subsidios a costos laborales del sector de alojamiento asociados a jornadas nocturnas, dominicales y festivas, así como revisar el marco normativo laboral frente a estándares internacionales en los que la jornada nocturna inicia más tarde que la normalmente establecida.
- Fortalecer a Bancoldex y crear un fondo de estabilización turística que permita accesos a líneas de crédito, garantías, alivios temporales en situaciones de crisis ajenas al empresario.
Una verdadera apuesta por la sostenibilidad y la calidad

La sostenibilidad en el turismo se encuentra en boca de todos los discursos, pero, como dice el refrán popular, del dicho al hecho hay mucho trecho. En materia de calidad y sostenibilidad —que son caras de la misma moneda— el objetivo de las propuestas es hacer una verdadera apuesta en esta materia.
Se trata de aprovechar las herramientas e instrumentos ya existentes, plantear otros nuevos y necesarios y poner a la sostenibilidad-calidad en el corazón de las empresas mediante su visibilización, incentivo y aplauso.
- Optimizar la plataforma nacional pública de calidad turística (calidadturistica. gov.co), de manera que integre a los prestadores certificados, su información actualizada y el estado de sus certificaciones.
- Implementar un sistema nacional de sostenibilidad y capacidad de carga que permita monitorear impactos ambientales, sociales y económicos, y orientar la planeación del crecimiento del turismo en los territorios. Esto implica la creación de un observatorio de sostenibilidad y de métricas de sostenibilidad.
- Implementar un programa de certificación y financiación que otorgue subsidios para costear diagnósticos, auditorías y certificaciones (GSTC, NTS-TS, Sello de Calidad Turística de Colombia) y promocione y visibilice a las empresas certificadas.
- Escalar y fortalecer el modelo de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) con miras a articular la planificación territorial, el ordenamiento y sostenibilidad de los destinos con todos los Prestadores de Servicios Turísticos.
- Implementar incentivos para innovación y desarrollos tecnológicos. Se plantean líneas de crédito y subsidios para digitalización, gestión de flujo de visitantes y experiencias de alto valor.
- Se proponen incentivos para destinos sostenibles: fondos concursables para proyectos que demuestren impacto social y ambiental.
- Fomento de encadenamientos. Se plantea crear estímulos a empresas que integren proveedores locales, oferten productos que promuevan sostenibilidad territorial y permitan la llegada a nuevos mercados.
- Integrar los valores de la protección ambiental, económica y social y del turismo regenerativo en los Colegios Amigos del Turismo, los programas de formación del SENA y en los Prestadores de Servicios Turísticos.
- Fomentar la creación de reservas naturales privadas con seguridad jurídica e incentivos fiscales y técnicos para propietarios que conserven y gestionen sus territorios responsablemente.
- Integrar conservación y ciencia. Se propone crear estaciones biológicas y centros de monitoreo en reservas y destinos para generar conocimiento, manejo adaptativo y turismo científico.
Infraestructura y conectividad para el turismo

Es uno de los puntos más complejos de desarrollar, especialmente si se plantean metas como doblar la cantidad de visitantes internacionales o incrementar la conectividad aérea. En las regiones, en particular, se presentan casos de aeropuertos apartados con baja oferta que encarecen los tiquetes y no estimulan la demanda regional. También se incluyen propuestas de conectividad digital, inversión extranjera y accesibilidad.
- Revisar la capacidad de los principales aeropuertos del país (El Dorado, José María Córdova, Rafael Núñez, Alfonso Bonilla Aragón), acelerar su expansión e incorporar infraestructura tecnológica que garantice mayor eficiencia, seguridad y calidad en los procesos migratorios, así como la optimización del sistema de pistas.
- Modernizar los aeropuertos regionales y priorizar la finalización oportuna de aeropuertos, vías, puertos, muelles, malecones y demás infraestructura clave para el turismo, garantizando su articulación con los principales corredores turísticos del país.
- Poner en marcha incentivos o subsidios para aerolíneas que desplieguen rutas regulares a destinos apartados —más allá de la aerolínea estatal Satena— y gestionar la simplificación de trámites (vuelos chárter) eliminando barreras de acceso al mercado sobre límite de sillas, rutas de operación y plazo.
- Hacer más eficiente la administración aeroportuaria por parte de la Aerocivil o, cuando aplique, mediante esquemas de concesión con regulación efectiva de tasas y cobros.
- Continuar facilitando, mediante la actualización y agilización del marco regulatorio aeronáutico, la entrada de nuevas aerolíneas y rutas y el incremento progresivo de frecuencias hacia destinos nacionales e internacionales.
- Revisar la alta carga impositiva que implica el valor del tiquete aéreo para el pasajero en destinos de difícil acceso y con potencial turístico.
- Revisar la estabilidad financiera de nuevas aerolíneas que ingresan al país por parte de la Aeronáutica Civil con miras a garantizar la protección de los pasajeros e intermediarios de la industria.
- Identificar y priorizar la intervención de corredores viales que conectan destinos emergentes con miras a garantizar estándares de seguridad y reducir los tiempos de viaje.
- Fomentar la inversión extranjera directa mediante beneficios fiscales y garantías de inversión a largo plazo para hacer a Colombia atractiva para empresas multinacionales del sector que estén buscando expandirse hacia nuevos destinos turísticos con potencial.
- Incentivar —a través de beneficios tributarios— la inversión en infraestructura sostenible que vincule tecnologías verdes y economía circular.
- Generar mesas de trabajo entre el Gobierno y las empresas de transporte para coordinar horarios, operación y gestión de flujos en temporadas altas, con el fin de evitar la saturación de los servicios.
- Mejorar y ampliar la infraestructura de telecomunicaciones y la cobertura de internet en destinos turísticos emergentes para mejorar la experiencia de los viajeros y facilitar procesos de reservas, pagos y comercialización del producto turístico.
- Actualizar y mantener la señalización turística y vial incorporando códigos QR, mapas digitales, georreferenciación y herramientas de apoyo a la navegación en tiempo real.
- Unificar, actualizar y exigir el cumplimiento de los lineamientos técnicos de accesibilidad existentes. El objetivo es asegurar su aplicación uniforme en infraestructura, zonas de interés turístico, servicios turísticos y espacio público asociado.
Lo único que queda es la educación

Aunque no es el área en que se hace más énfasis, los procesos educativos, tanto académicos como técnicos, son la base sobre la que descansa un sector turístico más profesional y competitivo. Se formulan una serie de propuestas orientadas a la pertinencia, consistencia y acceso a la educación turística.
- Fortalecer los procesos de formación con el SENA para generar módulos de capacitación acordes con las necesidades de los territorios turísticos llevando los formadores a espacios estratégicos.
- Estimular el acceso a la educación por medio de incentivos (ICETEX o cooperación internacional) para una formación especializada en turismo y desarrollo de capacidades empresariales de alto nivel.
- Promover y facilitar el acceso de los Prestadores de Servicios Turísticos a programas de adopción y manejo de un segundo idioma que realice el Gobierno Nacional.
- Continuar fortaleciendo el Programa Nacional de Colegios Amigos de Turismo.
- Validar el conocimiento empírico de las comunidades para permitir la certificación de sus competencias laborales y mejorar así sus condiciones de empleabilidad, desde cocineras tradicionales hasta baquianos.
- Incentivar la investigación aplicada en necesidades del turismo.




