A finales de la semana pasada, el Ministerio de Trabajo publicó el Decreto 1417 que establece una serie de medidas para la protección del empleo y los ingresos de los trabajadores damnificados por el sismo del 10 agosto.
A través de esta norma, el Gobierno determinó que los afectados por el sismo que sean elegibles recibirán tres tipos de beneficios: apoyo temporal al pago de nómina del empleo formal dependiente; protección económica extraordinaria para trabajadores dependientes e independientes cesantes damnificados, y medidas laborales extraordinarias y transitorias para la protección del empleo y los ingresos.
El apoyo para el pago de nómina lo pueden recibir las micro y pequeñas empresas y las personas naturales empleadoras que tengan trabajadores damnificados que ganen entre 1 y 2 salarios mínimos y que estén reportados en la PILA (Planilla Integrada de Liquidación de Aportes) desde julio de 2026.
El apoyo equivale al 40% de un salario mínimo mensual por cada trabajador elegible, se puede recibir hasta por 6 meses y, según explican desde el Gobierno Nacional, estará condicionado al mantenimiento del vínculo laboral y al cumplimiento de los requisitos establecidos.
Tras la expedición del decreto, desde Anato destacaron su impacto en un subsector que, entre enero y julio de 2026, ocupó a más de 9.000 personas en promedio en los cinco departamentos afectados por el sismo. Esta cifra equivale al 21 % de los cerca de 43.000 ocupados del sector en Colombia, es decir, uno de cada cinco empleos de las agencias de viajes del país se encontraba localizado en estos territorios antes del terremoto.
El Valle del Cauca concentra cerca de la mitad de estos puestos de trabajo, con más de 4.500 ocupados, seguido por Caldas, con cerca de 2.000, y Risaralda, con más de 1.500. Un dato, sin embargo, es revelador: el 38% de los ocupados en agencias de viajes de los cinco departamentos se encontraba en condición de informalidad.
Quindío registraba la mayor proporción, cercana al 60 %; seguido por Caldas, con 48 %; Risaralda, con 37 %; mientras que Valle del Cauca se ubicaba por debajo del 30 %. Así las cosas, apoyos como el decretado la semana pasada resulta particularmente relevante frente al desafío de la formalización.
“Detrás de cada agencia de viajes hay empleos, familias y empresas que generan bienestar en sus regiones. Uno de cada cinco empleos de nuestro sector se encuentra en los departamentos afectados por el terremoto, por lo que proteger estos puestos de trabajo debe ser una prioridad durante la recuperación”, afirmó Paula Cortés Calle, presidente de Anato.




