“Proteger a las pymes como columna vertebral del sector”. Se trata de uno de los principios de la recuperación de una crisis planteado por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) hace apenas unos meses; un llamado que toma toda la vigencia tras la misiva que los gremios del turismo dirigieron al ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez. CTUR
No es una referencia directa, pero el caso es representativo. El estudio “Acelerando la recuperación del turismo: evidencia global de cuatro décadas de crisis” fue publicado por el WTTC en mayo pasado cuando el terremoto que azotó al occidente colombiano el pasado 10 de agosto no pasaba por la imaginación de nadie. Allí se plantea, entre otras cosas, que la velocidad y la solidez de la recuperación de una crisis depende de las respuestas políticas, en particular, de la coordinación entre gobierno y sector privado.
Según la investigación, tres líneas de acción son fundamentales en estos casos de crisis: la restauración de la confianza de los viajeros, la continuidad de las empresas y un despliegue institucional decisivo. Hay, en consecuencia, unos principios rectores que deben orientar la acción de los responsables políticos: “Proteger a las pymes como columna vertebral del sector” es uno de ellos. Es en este contexto que se lee la misiva enviada por el Consejo Turístico Colombiano (CTUR) al ministro Gómez Amín.
Las actividades turísticas experimentan una gran cantidad de solicitudes de cancelaciones, devoluciones o reintegros y paralización temporal de las actividades y en consecuencia una alta disminución en los ingresos que pone en riesgo la sostenibilidad operacional y los empleos del turismo, que hoy llega cerca al millón de trabajadores
Carta del CTUR al MinCIT
Y es que, en medio del clima de aflicción generalizada, pero también de conmovedora solidaridad que ciudadanos, empresarios y gremios —principalmente de Valle del Cauca, Risaralda, Quindío, Caldas y Chocó— han desplegado en la última semana (una semana que ha parecido más un año), la preocupación por la sostenibilidad de la industria turística ha empezado a emerger. No en vano, señala la investigación del WTTC, que “la velocidad y la solidez de la recuperación dependen de la calidad de las respuestas políticas”.
Turismo y alojamiento, afectación aun indeterminada

A una semana del sismo de magnitud de 7,4, la devastación material aún está lejos de tasarse en una cifra certera. De acuerdo con el estudio citado, de todas las tipologías de crisis que afectan el turismo, la correspondiente a desastres naturales es la que más tiempo de recuperación toma: siete años, según la evidencia estudiada en 100 crisis ocurridas en cuatro décadas. ¿La razón? La recuperación de la infraestructura.
A corte del 13 de agosto, se estimó, de manera preliminar, que de 187 hoteles evaluados en cuatro departamentos (Eje Cafetero y Valle del Cauca), 38 tienen afectación grave y están cerrados, 18 afectación moderada, 102 afectación leve y 29 no tienen reporte. El dato, seguramente, cambiará pronto, a la par que los capítulos gremiales recorren las propiedades y los profesionales pertinentes determinan las afectaciones de las estructuras.
Hoy, sin embargo, la afectación más clara es la parálisis comercial que está poniendo en aprietos los ingresos de alojamientos, agencias de viajes, parques temáticos y demás prestadores. De ahí que gremios como Cotelco, Acotur y Anato hayan invitado a los colombianos a informarse bien sobre la situación de sus destinos y alojamientos antes de cancelar los servicios. Se trata de una de las situaciones más difíciles que atraviesan por estos días las pymes turísticas y ante la cual se requieren medidas.
Las medidas que pide el CTUR

La misiva del CTUR —firmada por los gremios Cotelco, Anato, Acotur, Acolap, Asobares, Astiempo, Acoltés y Aditt— solicita respetuosamente al Gobierno Nacional, “el análisis y en la medida de lo posible, decretar medidas excepcionales, para mantener el empleo, e impulsar el desarrollo económico regional, en el marco de emergencia social”.
1. Giro de los recursos del Impuesto del Turismo al Fontur.
La solicitud no es nueva, pero cobra valor en la emergencia actual. Se espera que este Ministerio de Hacienda pueda girar al Fontur la totalidad de los recursos fiscales del Impuesto al Turismo, toda vez que hay un acumulado de 246.608 millones de pesos de transferencias fiscales entre 2023 y 2026. Se sugiere un plan de desembolso de emergencia para que el sector pueda contar, efectivamente, con los recursos que por ley le corresponden.
2. Destinar los recursos del Impuesto al Turismo a apoyar la cadena de valor del sector.
Se trata de poner en práctica el Artículo 53 de la Ley 2068 que permite destinar recursos del Fontur a la atención de desastres nacionales que afecten la cadena de valor del turismo. El Artículo surgió en el marco de la pandemia, particularmente para atender la crisis de la isla de Providencia tras el paso del huracán Iota. Hoy, más de cinco años después, se invoca nuevamente en tres casos específicos:
- Brindar auxilios, subsidios o apoyos a los prestadores de servicios turísticos afectados.
- Recuperación de áreas afectadas en las que se desarrollen actividades de turismo.
- Reparación de infraestructura de prestadores de servicios turísticos, tales como viviendas y alojamientos turísticos.
CTUR
En particular, se propone el programa “Auxilio para la Sostenibilidad del Empleo Turístico Local”, que busca subsidiar hasta un salario mínimo a los empleados de prestadores de servicios turísticos que se encuentren en las zonas de desastre, por supuesto, condicionado a la no suspensión de los contratos laborales.
Se propone también un programa de reparación de infraestructura para empresarios damnificados. El mecanismo es a través de líneas especiales de créditos con la banca de segundo piso —Bancoldex, Findeter, FNG y otras entidades— con miras a que el dinero llegue de forma inmediata a los empresarios.
3. Línea especial de emergencia Bancóldex y garantías del FNG.
En este caso, se propone que el gobierno disponga de 200 mil millones a través de Bancoldex —60 % para MiPymes y 40 % para grandes empresas— para atender de manera efectiva el flujo de caja e impagos del sector. Se trata de una nueva Línea de Redescuento para el Sector Turismo respaldada por un esquema reforzado del Fondo Nacional de Garantías (FNG) con destinación a capital de trabajo y sustitución de pasivos, con montos máximos de hasta 5 mil millones de pesos, plazo total hasta 60 meses y periodos de gracia de hasta 12 meses.
4. Recuperación de infraestructura vial y operativa de la movilidad turística.
Se propone un Plan de Choque interinstitucional liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el Ministerio de Transporte destinado a recuperar la malla vial afectada por el sismo. También se solicita flexibilizar temporalmente las cargas administrativas asociadas a la operación del transporte (reportes a la Superintendencia de Transporte, modificaciones de rutas, etc.).
5. Ampliación de plazos para reembolsos, reintegros y reagendamientos.
Se trata de frenar temporalmente la avalancha de solicitudes de reembolsos inmediatos derivadas de la cancelación de reservas y servicios por parte de los viajeros. Para el CTUR, las exigencias del Estatuto del Consumidor resultan irreconciliables con la situación de iliquidez del sector y la imperiosa necesidad de preservar la estabilidad financiera de la industria turística nacional. La solicitud es flexibilizar las exigencias ampliando los plazos de devolución.




